A lo largo de los siglos el área urbana de Palermo se ha ido expandiendo y contrayendo. La época de su mayor expansión, en el pasado, coincide con la conquista árabe y la posterior época de los Normandos. En esta época Palermo fue, con Granada y Constantinopla, una de las tres más grandes ciudades de Europa. Después de estos años de esplendor la ciudad entró en una espiral de decadencia, causada por las luchas intestinas que siguieron las Vísperas sicilianas (1282) y que se prolongaron durante todo el siglo XIV, con la consecuencia de una drástica reducción de la población urbana. En los siguientes siglos, el alternarse de las pestilencias mantuvo reducida la población urbana hasta la segunda mitad del '600, cuando el patrón de habitantes comenzó a crecer paulatinamente. En el siglo anterior (el '500) la amenaza constante de la potencia Turco-Otomana y de la piratería a ella asociada, unida a la situación geográfica de Sicilia, había empujado Carlos I de España, que visitó Palermo en 1535, a proponer la isla como principal baluarte de la Cristiandad ante la avanzada de los Turcos en el Mediterráneo. Esta coyuntura hizo que se reforzara en extremo la muralla a lo largo de la cual se construyeron varios bastiones (de los cuales hoy solo queda el Bastione dello Spasimo). Esta muralla del '500, también llamada Muralla Esapañola, desde entonces mantuvo la ciudad comprimida en su interior.

Unos reductos de la muralla del siglo XVI, en el paseo marítimo de Palermo. A partir de la segunda mitad del '700, cuando se comenzó a plantear una expansión de la ciudad al exterior de perímetro fortificado, algunos sectores de la muralla fueron puestos a la venta y adquiridos por unos privados que procedieron a edificarlos.

En esta misma época se fueron poblando cada vez más las borgate (aldeas) de la Conca d'Oro cuya función, desde épocas anteriores, estaba asociada a las explotaciones agrícolas de regadío diseminadas en el territorio. Algunas de estas borgate, al ser ubicadas en la costa, formaban parte de un sistema de vigilancia para contrarrestar la piratería.

El puerto de la borgata marinera de Mondello con su torre de vigía, detrás están las laderas del Monte Gallo.

Las borgate, sobre todo la borgata de Santa Lucia (casi unida a la ciudad), pudieron absorber el crecimiento de la población hasta el siglo XVIII cuando, con la presión demográfica en constante aumento, las autoridades comenzaron a plantearse una expansión controlada de la ciudad al exterior del casco antiguo. A raíz de ello se comenzaron a elaborar varios planes de urbanización del territorio colindante la ciudad, el primero dirigido hacia a oeste, el segundo hacia sur y el tercero hacia norte. Estos primeros proyectos, sobre todo el tercero, fueron la base sobre la cual se desarrollarían los ordenados proyectos de ensanche urbano de finales del siglo XIX y de principios del XX. Estos planos urbanos, que se armonizaban con la herencia cultural de la ciudad, despegarán con la llegada de la moderna tecnología y alcanzarán, antes de llegada de le II Guerra Mundial, su máximo esplendor con el florecer del estilo Liberty y del arte Futurista.

[]

Las Borgate de Palermo

Como hemos visto, los primeros núcleos habitados creados al exterior de la muralla de la ciudad fueron las borgate, unas aldeas surgidas a lo largo de los siglos en el área de la Conca d'Oro. Algunas de ellas tenían un origen muy remoto y todas, en su conjunto, formaban parte integrante de la estructura suburbana tradicional de Palermo. Cada una fue una pequeña comunidad que vivía en simbiosis con su territorio y la ciudad. Sus habitantes se dedicaban a los cultivos de regadío y en algunas de ellas, aquellas ubicadas a lo largo de la costa, a la pesca y al marisqueo. Con sus productos abastecían los mercados de la ciudad de la cual recibían, a cambio, los productos de la artesanía y los de ultramar. Una compleja red de caminos, cuyos trazados asfaltados aún siguen existiendo en la actualidad, unía estas pedanías a la ciudad. En algunas de ellas, o en sus inmediaciones, los acaudalados propietarios de las tierras de cultivo, aristócratas o comerciantes de la ciudad, hicieron construir sus villas para que fueran sus segundas residencias.

Una vista parcial de la borgata de San Lorenzo, a lo largo de la calle homónima.

A partir de la década de los '60 del pasado siglo, el uso masivo del hormigón y del asfalto se ha sobrepuesto, sin ningún plan regulador, sobre el tejido histórico representado por las borgate y el entramado de caminos tradicionales. Esto explica porqué cuando se transita en la parte moderna de la ciudad, de repente, se atraviesan unos núcleos de casas antiguas y bajas alrededores de unas calles estrechas y con un trazado irregular. Estas callejas contrastan con el tejido cuadricular de las calles modernas a su alrededor, y a veces son la causa de considerables atascos de trafico. Veamos aquí el ejemplo de una calle de estas, la Via San Lorenzo (bastante ancha por lo cierto pues atraviesa toda la zona de las villas de la Piana dei Colli), al abrir el enlace se puede girar la vista del Street View a 360° para ver el entorno (fijarse en los edificios modernos que rodean esta calle antigua).

[]

La expansión de la ciudad al exterior de la muralla

Entre todas las borgate tradicionales, la que más cerca se encontraba al centro urbano fue cobrando, a partir del siglo XVI, cierta importancia. Se trataba de la borgata costera de Santa Lucia frente a la cual, ya finales del siglo XVI, había comenzado la construcción del muelle principal del nuevo puerto (el actual Puerto de Palermo), el Muelle de Santa Lucía. Por su cercanía a la ciudad, por las actividades del nuevo puerto y por la presión demográfica debida al incremento de la población, en el siglo XVII este pequeño núcleo habitado fue creciendo como un arrabal y representó la primera proyección de la ciudad al exterior de su muralla. Hoy se la llama Borgo Vecchio y es el quinto barrio más antiguo de Palermo, después de los Quattro Mandamenti. Al siglo siguiente, el XVIII, se remontan los primeros planes de expansión de la ciudad al exterior del casco antiguo que, en un principio, se enfocaron en el eje Palermo-Monreale (el área que en esta guía hemos llamado zona oeste). Sin embargo este primer primer planteamiento urbanístico sólo se quedó en el papel.

Un segundo intento de expansión del área urbana fue dirigido hacia la zona del río Oreto (el área que, en esta guía, hemos llamado zona sur). Después de la creación del barrio Oreto, y para hacer más apetecible esta zona que no acababa de convencer a los ciudadanos, se reformó el perímetro sur de la ciudad con la creación del parque de la Villa Giulia (1778) y del Jardín Botánico. Este segundo intento de expansión tampoco prosperó. Al estar tan cerca del río esta zona era bastante insalubre y los palermitanos más acomodados prefirieron quedarse en el casco antiguo. Desde entonces toda el área se ha quedado como zona popular.

Un tercer plano urbanístico fue gestado en el año 1778, a partir del fracaso del segundo. El pretor (alcalde) Regalmici y el ingeniero Palma concibieron la creación de un nuevo núcleo urbano, entre el flanco norte del casco antiguo y el arrabal de Santa Lucia (este fue el comienzo de la creación del área que hemos llamado zona norte). El proyecto, llamado Addizione Regalmici, representó la base sobre la cual se desarrolló la expansión masiva de la ciudad hacia el exterior del casco antiguo.

La Addizione Regalmici, el área está evidenciada con el trazo en color burdeos. Las dos calles que forman la cruz son: la Via Ruggero Settimo (trazo en color azul claro) y la Via Mariano Stabile (trazo en color verde). El área en color azul marcada con el número 1 corresponde a la fortaleza del Ucciardone, construida a primeros del '800.

Este nuevo núcleo urbano, en el proyecto municipal, iba a surgir alrededor de una cruz similar a la formada, dentro del casco antiguo, por las calle Maqueda y Vittorio Emanuele. Para crear esta cruz se trazó una prolongación de la calle Maqueda hacia norte (esta prolongación hoy se llama Via Ruggiero Settimo). Luego se trazó un calle que bajaba desde poniente (interior), hacia el puerto (levante), cruzando a 90 grados la prolongación de la Via Maqueda; esta nueva calle, que fue llamada en principio Stradone Ventimiglia, hoy se llama Via Mariano Stabile. En el cruce formado por estas calles se diseñó una plaza octagonal, que aún existe, llamada los Quattro Canti di Campagna, o sea: los Quattro Canti de Campo, pues en aquel entonces esta plaza se encontraba en pleno campo.

Este nuevo núcleo urbano, en el proyecto de Regalmici, iba también a conectar el arrabal de Santa Lucia con la ciudad. Este arrabal, cuarenta años más tarde, sería incorporado por la administración del ayuntamiento como el primer barrio de la ciudad al exterior del casco antiguo. Para el fue escogido el nombre de Molo (Muelle). En este mismo periodo, a primeros de '800, se construyó la fortaleza borbónica del Ucciardone en la cual, después de unas reformas, en 1842 se trasladaron los detenidos de la prisión de la Vicaria. Esta última fue entonces reformada y transformada en el actual Palazzo delle Finanze (frente al puerto de la Cala).

El principio de la Via Ruggero Settimo visto desde la peatonal Via Maqueda, delante del Teatro Massimo. Su continuación, después de la Piazza Ruggero Settimo (donde se halla el Teatro Politeama), es la Via della Libertà.

En el año 1848 se trazó, como prolongación ulterior de la calle Maqueda, la avenida Strada della Real Favorita, hoy Viale della Libertà, que en aquel entonces llegaba hasta donde, hoy en día, se cruza con el eje, aún por crear en aquel entonces, de Via Notarbartolo - Via Duca della Verdura (esta otra cruz, a primeros de '900, será el nuevo centro de expansión de la ciudad). La nueva avenida permaneció sin edificar hasta unos veinte años después de la independencia, acontecida en el año 1860. En la penúltima década del siglo, a consecuencia de la parcelación de los terrenos, se comenzó la edificación de su flanco este (entre la avenida y el puerto). Al principio de la década siguiente tuvo lugar la Exposición Nacional* (1891-1892), cuyas estructuras, ubicadas a poniente de la avenida fueron derrumbadas a finales de siglo cuando comenzó también la parcelación y edificación de este frente oeste del Viale della Libertà. Fue entonces cuando se plantaron los plátanos de sombra que todavía embellecen la avenida y la burguesía de la ciudad, poco a poco, fue abandonando el casco antiguo para transferirse en la ciudad “nueva” que iba surgiendo alrededor de la avenida.

* Una exposición de carácter nacional que tuvo lugar, a partir de la unificación de Italia (1860), cada diez años. Su finalidad era la de promover los contactos entre empresarios, intelectuales, artesanos y trabajadores del País. La exposicción se concluía con la entrega de unos reconocimientos a las empresas más merecedoras.

En el 1911 se terminaron las obras del último tramo de la Via della Libertà. Alrededor de la cruz formada por la misma Via della Libertà y el eje Via Notarbartolo – Via Duca della Verdura, antes mencionado, se creó, con planta cuadriculada, el tejido urbano de lo que será la ciudad de la primera mitad del siglo XX.

[]

Palermo a principios del '900

Desde finales del '800 y sobre todo en las dos primeras décadas del '900, el desarrollo urbano se ha ido desplegando en su mayoría hacia el norte/noroeste, básicamente alrededor de la cruz creada por el eje Via della Libertà y por el eje Via Notarbartolo - Via Duca della Verdura. Esta área va desde la Piazza Politeama-Castelnuovo (donde se encuentra el Teatro Politeama-Garibaldi y hacen terminal los buses turísticos), hasta la Piazza Vittorio Veneto, donde se encuentra la Statua della Libertà.

La Via della Libertá, entre el Politeama (Piazza Ruggero Settimo) y la Piazza Croci (Piazza Francesco Crispi).

Todo este núcleo, en particular el área que se encuentra entre el Teatro Politeama y la Piazza Francesco Crispi, se ha ido convirtiendo en un segundo centro histórico de la ciudad. Sin embargo su herencia histórica se ha visto perjudicada entre los años '60 y '70 del siglo XX cuando muchos edificios y palacetes, sin que existiera alguna ley de protección de los bienes histórico-culturales, fueron derribados con el fin especulativo de edificar modernos edificios de apartamentos en sus solares. Este lamentable fenómeno ha perjudicado de forma irreparable la elegante estética de toda el área, con sus edificios de estilo Neo-renacentista de finales del '800 y sobre todo de estilo estilo Liberty de principios del '900.

El Palazzo Dato, ubicado en la esquina entre la Via XX Settembre y la Via XII Gennaio, buen ejemplo de estilo Liberty de principios del '900.

[]

La ciudad moderna

Al terminar la Segunda Guerra Mundial comenzó la monumental obra del retiro de los escombros producidos por los bombardeos. Se decidió entonces echarlos al mar frente al Foro Italico, que vio así aumentar su extensión de una forma desmesurada. Sin embargo la únicas áreas fuertemente afectadas por las bombas fueron el casco antiguo y el puerto. La elegante zona Liberty y las borgate se habían quedado a salvo cuando, a principio de los '60, una nueva y esta vez fatal amenaza se cernió sobre ellas: la alianza entre las administraciones corruptas y la organización criminal de Cosa Nostra que, en la posguerra, había decidido entrar de lleno en el negocio de la construcción.

La barandilla del paseo marítimo Foro Italico frente al mar, al final de una extensa explanada creada con los escombros de las ruinas de la II Guerra Mundial. En la foto también se ve el puerto con detrás el Monte Pellegrino.

Los comienzos del Saqueo de Palermo se suelen apuntar al 28 de diciembre de 1959 cuando, en plena noche, fue derribada la preciosa Villa Deliella* que decoraba el flanco este de la Piazza Francesco Crispi (Piazza Croci). Proyectada a finales del '800 por el arquitecto Ernesto Basile, se la consideraba la obra maestra del hijo del creador del Teatro Massimo, a su ves considerado entre los más ilustres exponentes del Modernismo en Italia. En los años posteriores, bajo el pretexto de “embellecer la ciudad” proclamado por el alcalde de la ciudad, Salvatore Lima, y su concejal de obras publicas, el corleonés Vito Ciancimino, se modificaron los reglamentos urbanísticos y en una sola década más de la mitad de los palacetes y de la villas de la zona Liberty de Palermo fueros derribados para edificar en sus solares los rentables edificios de apartamentos que hoy podemos ver paseando por la zona. Los edificios sobrevivientes fueron diezmados en la década de los '70.

* En el solar donde se hallaba Villa Deliella hoy se puede ver un aparcamiento y lavado de coches. De la construcción originaria solo queda, bajo los carteles publicitarios, parte de la reja de hierro forjado de la valla exterior.

El área central de la Conca d'Oro, densamente urbanizada. En primer plano se ve la pista del Aeropuerto de Boccadifalco, uno de los más antiguos de Italia, al fondo las grúas del Puerto de Palermo.

Siempre en la década de los '60 comenzó en toda la Conca d'Oro un proceso de urbanización que, en poco meno de veinte años, cambiaría su aspecto de una forma muy radical. Entonces la construcción de los altos edificios de apartamentos, una forma de negocio muy lucrativa, invadió de una forma totalmente descontrolada todo el espacio disponible. Los propietarios de los solares que a ser edificados solían recibir, como remuneración, unas plantas enteras de los edificios con todos los apartamentos contenidos. En caso de resistirse a la venta de los terrenos, normalmente cultivados y medio de sustento de enteras familias, el sistema intimidatorio se ponía en marcha y les obligaba a ceder frente a las “ofertas” de los “empresarios” de la construcción.

Licencia de Creative Commons
Guía de Palermo y Sicilia by http://panormus.es is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License