La Basílica de San Francesco d'Assisi (ubicación) es una de las iglesias más importantes de la ciudad. Su construcción comenzó después de la llegada de los Franciscanos a Palermo, en el año 1224. En 1239, debido a los enfrentamientos de Federico II con el Papa, los frailes fueron obligados a detener la obra y sólo después del 1250, año de la muerte del emperador, pudieron reanudarla. La iglesia se terminó de construir en el año 1277. En el 1924, en ocasión del séptimo centenario de la llegada de los Franciscanos, fue declarada basílica

Su estructura está basada en el gótico del '200, sin embargo lo largo de su historia el edificio ha sido objeto de sucesivas reformas que han visto el aporte de nuevos elementos. El portal exterior fue añadido en el '300 y las capillas laterales a partir del '400 (con la excepción de la Capilla del Sagrado Corazón que es del siglo anterior). En algunas de ellas pueden admirarse los primeros ejemplos de arte renacentista de toda Sicilia.

El interior de San Francesco d'Assisi.

El portal de la Cappella Mastrantonio, esculpido entre 1468 y 1469 por Francesco Laurana y Pietro De Bonitate.

Las capillas de San Francesco (siglo XVIII) y de la Immacolata (siglo XVII) representan un valioso ejemplo de arte barroco palermitano. Otras decoraciones de gran valor artístico, aportadas en el siglo XVIII, son las diez estatuas-alegorías de las Virtudes franciscanas, creadas por Giacomo Serpotta.

Un detalle del altar barroco de la Capilla de la Inmaculada, situada a la derecha del presbiterio. Se ve el precioso antipendio (frontal de altar), creado con taraceas de mármoles policromados.

Formando conjunto con la iglesia se encuentra el Convento de San Francesco. Sus dependencias, después de las varias vicisitudes sufridas a lo largo de los siglos, se reparten entre un ala donde aún residen los Franciscanos conventuales, la sede de la Biblioteca Franciscana di Palermo y la Officina di studi medieval.

En los dos pilares que sostienen los tres arcos frontales del transepto se hallan cuatro de las diez estatuas creadas por el Serpotta. En la imagen vemos el pilar izquierdo con la alegoría de la Modestia a la izquierda y de la Humildad a la derecha.

[]

Exterior

La fachada de la basílica se puede observar, con buena perspectiva, desde la Via Alessandro Paternostro a través de la Piazza San Francesco. A su derecha se halla la Via Merlo, que baja hacia la Piazza Marina, y a su izquierda se encuentra el Oratorio dell'Immacolatella. Entre el edificio del oratorio y la fachada de la iglesia se halla, del mismo color del oratorio, el exterior de la Capilla Alliata. Sobre el ojo de buey que proporciona luz a la capilla, hay un edículo con una estatua de la Inmaculada Concepción que se remonta al siglo XVIII.

La basílica vista desde la Piazza San Francesco.

En el segundo cuerpo de la fachada, sobre el remate del portal, se ve un gran rosetón del siglo XIII que, gravemente dañado por un terremoto en el año 1823, fue restaurado en la segunda mitad del mismo siglo. El portal de arco apuntado, añadido a la fachada en el siglo XIV, muestra unas decoraciones finamente cinceladas con motivos floreales y geométricos. Sobre el arco se ve una triple ventana ciega adornada con tres frescos bastante desteñidos, en el central se reconoce la figura de la Virgen con el Niño.

El portal visto con más detalle.

Mientras que el lado izquierdo de la iglesia queda adosado a otros edificios, incluido lo que queda del Convento de San Francesco, el derecho, de trazado irregular, colinda con la Via Merlo. Esta calleja, también irregular y bastante angosta, no nos ofrece una buena perspectiva del lateral derecho de la iglesia, sin embargo nos permite observar algún detalle arquitectónico de su exterior.

La ventana de la Capilla del Sagrado Corazón (1386) visible desde la Via Merlo.

En la Via Merlo se abre el portal lateral de la iglesia, permanentemente cerrado, que muestra el número cívico 35. Mirando hacia arriba se nota como los cuerpos de las varias capillas sobresalen de la estructura originaria del edificio sin respetar un criterio de uniformidad.

El portal lateral en la Via Merlo. Al interior de la iglesia queda entre la Capilla del Sagrado Corazón (última de la nave lateral derecha) y la Capilla Gagnoli (primera del brazo derecho del transepto).

En correspondencia del exterior de la Capilla de la Inmaculada, donde la Via Merlo se ensancha en una plazoleta, se puede reconocer la estructura de un ábside, situado en línea con la capilla, cuya presencia sin embargo no se percibe desde el interior.

El exterior de la iglesia frente la Capilla de la Inmaculada.

[]

Interior

San Francesco d'Assisi es una iglesia de planta basilical con tres naves. Las dos naves laterales se sustentan sobre tres arcos apuntados que descansan sobre seis grandes columnas, tres por cada lado, y sobre dos pilares que las separan del área del transepto cuya anchura excede, de un par de metros, la de cada nave lateral.

La nave izquierda con parte del transepto y de la nave central.

La cobertura originaria de la nave central, en bigas de madera, fue substituida en el año 1549 por una de bóvedas cruzadas. Esta, al derrumbarse durante el terremoto del 1823, fue suplantada por una de bóveda sencilla, luego destruida durante los bombardeos de la II Guerra Mundial. La actual cobertura en bigas de madera, que quiso devolver a la iglesia su aspecto original, fue creada durante el restauro del siglo XX.

La nave central con su techo de bigas.

Las bóvedas de crucerías de las naves laterales y de los brazos del transepto fueron creadas en el siglo XVI, substituyendo las originales en bigas de madera, debido a la creación de las capillas laterales. Los ajimeces de estilo gótico, aún los originarios del siglo XIII, han quedado ciegos después de la construcción de las capillas. Para proporcionar luminosidad se construyeron otras ventanas, más pequeñas y bastante más arriba de los ajimeces y de los arcos de las naves laterales. Debido a ello, según la hora del día, el interior del edificio queda algo oscuro (más aún si se trata de un día nublado).

Las bóvedas de crucerías del siglo XVI en la nave lateral derecha y en el brazo derecho del transepto. Se nota como las bóvedas del transepto están desalineadas con las de la nave lateral debido a la menor anchura de esta última.

Ajimez (ciego) en la nave lateral derecha. Las ventanas que se ven más arriba fueron añadidas en el siglo XVI para proporcionar luminosidad.

La nave central cruza buena parte del transepto cuya anchura excede la de las naves laterales de la iglesia y cuya longitud, caso bastante raro en una iglesia, la iguala. En los pilares que sostienen los tres arcos frontales del transepto, separándole de las tres naves, se hallan expuestas cuatro de las diez estatuas creadas por Giacomo Serpotta. La Modestia y la Humildad están en el pilar izquierdo (se ve a la derecha en la imagen de abajo), la Fe y la Mansedumbre en el pilar derecho.

La nave central vista desde la mesa de altar, situada en el transepto. La anchura del transepto excede la de las naves laterales creando unos rincones, visibles en la imagen. En el de la izquierda se halla el portal lateral que conecta con la Via Merlo. En el de la derecha, donde se halla un monumento funerario esculpido por Domenico Gagini, está el portal de la Oficina Parroquial.

En la contra-fachada, entre el portal principal y los portales laterales, se hallan otras cuatro de las diez estatuas-alegrías de Virtudes franciscanas creadas por el Sepotta: Justicia y Verdad a la izquierda, Caridad y Teología a la derecha.

La contra-fachada de San Francesco d'Assisi.

Alegorías de Justicia y Verdad.

Las dos estatuas-alegorías restantes pueden verse en el portal que conecta con el convento, situado en el brazo izquierdo del transepto, dentro de la Capilla de la Virgen del Rosario. A diferencia de las que se exponen en la nave central de la iglesia, estas dos obras del Serpotta no han sido restauradas.

Estatua-alegoría de la Castidad en el portal que lleva al convento. Frente a ella se encuentra la alegoría de la Victoria, sujetando una rama de laurel.

[]

Capillas laterales

En las dos naves laterales de la iglesia de San Francesco d'Assisi, se hallan varias capillas que, con la excepción de la Capilla del Sagrado Corazón creada en la segunda mitad del '300, se han edificado entre el siglo XV y el siguiente.

Los portales de las primeras cuatro (de cinco) capillas de la nave lateral izquierda. La segunda queda escondida por la columna, la cuarta es la Capilla Mastrantonio.

Las más conocidas son la Capilla Mastrantonio, que representa el primer ejemplo de arte renacentista de la ciudad, y la Capilla de San Jorge, con los releves del portal de principios del '500 y el altar esculpido en 1526 por Antonello Gagini.

Las primeras tres capillas de la nave lateral derecha, de derecha a izquierda son la Capilla de Santa Rosalía, la Capilla de San Jorge (medio escondida por la columna) y la Capilla de la Virgen de los Ángeles.

[]

Capillas nave izquierda

La primera capilla que se halla en la nave izquierda es la Capilla Alliata, construida a finales del '400. El portal de arco, en estilo renacentista, es obra de Domenico Gagini (padre de Antonello). En su interior se halla una estatua de la Virgen con el Niño obra de Pietro De Bonitate, el mismo autor de la estatua del Genio del Garraffo, situada en el mercado de la Vucciria.
La segunda capilla suele permanecer cerrada por una reja de hierro y una cortina. En su interior se custodia una estatua de la Virgen, en plata repujada, que raras veces se muestra al público.

La Capilla Alliata con su portal renacentista.

La tercera capilla está dedicada a San Antonio y su altar, de estilo barroco, se remonta al siglo XVIII.

La pequeña Capilla de San Antonio, con su altar barroco.

La Capilla Mastrantonio es la tercera de la nave izquierda. Su portal fue esculpido entre 1468 y 1469 por Francesco Laurana con la ayuda de Pietro de Bonitate. Las pilastras están decoradas con unos refinados releves que muestran, sobre unas basas decoradas con un angelito, los cuatro Padres de la Iglesia, reunidos de dos en dos mientras estudian sobre una mesa. Jerónimo de Estridón y Gregorio Magno están representados en los releves de la pilastra de la izquierda, Agustín de Hipona y Ambrosio de Milán en la de la derecha. Más arriba, siempre en las pilastras, se ven los Cuatro Evangelistas. A la izquierda Marcos con el león (abajo) y Juan con el águila (arriba), a la derecha Lucas con el ternero (abajo) y Mateo con el ángel (arriba). En la continuación de la pilastras, sobre el entablamento de la capilla, hay dos escudos de familias aristocráticas y, más arriba, se ven los profetas Isaías y Jeremías.

El portal de la Capilla Mastrantonio.

Releves en la pilastra de la derecha.

La quinta capilla es la última de la nave izquierda. En su interior, entre varios monumentos funerarios se halla una estatua de la Virgen con el Niño, cuya autoría se desconoce, de aspecto muy similar a la que se halla en la Catedral de Cefalù, obra de Antonello Gagini.

La estatua de la Virgen con el Niño en la quinta capilla de la nave izquierda. En el pedestal, otra vez como en la escultura del Gagini custodiada en la Catedral de Cefalù, puede verse un releve que, en este caso, representa la Natividad.

[]

Capillas nave derecha

La primera capilla de la nave lateral derecha de la iglesia está dedicada a la Patrona de Palermo, Santa Rosalía. En el altar de estilo neoclásico se halla un simulacro de la Santa que reproduce el del Santuario de Monte Pellegrino. El cuadro de altar, donde se ve Santa Rosalía coronada por el Niño, se remonta al siglo XVIII.

La Capilla de Santa Rosalía.

La creación de la segunda capilla se remonta también al siglo XV, cuando los Franciscanos cedieron algunas parcelas de su iglesia a las acaudaladas comunidades de comerciantes de la República de Génova, y de la ciudad de Pisa, que residían en Palermo y tenían sus negocios en esta área de la ciudad. Esta capilla en particular fue creada por la comunidad de comerciantes Pisanos. Entre 1503 y 1505, el escultor Gabriele di Battista dio forma a los releves de la capilla que representan episodios de la vida de San Raniero de Pisa. Durante el restauro del siglo pasado se recompuso el altar de San Jorge, Patrono de la República de Génova, esculpido por Antonello Gagini y que en origen se hallaba en otra capilla. Fue entonces cuando se reunieron en esta capilla las obras comisionadas en esa época por las dos comunidades de comerciantes. Hoy se la conoce como Cappella di San Giorgio, aún sabiendo que este nombre es erróneo.

La Capilla de San Jorge.

El Altar de San Jorge con el releve de San Jorge que mata el Dragón, esculpido por Antonello Gagini en 1526.

La Capilla de la Virgen de los Ángeles es la tercera de la nave. En ella resaltan el frontal de altar, decorado con una composición floreal creada con taraceas de mármoles policromados y, en el nicho sobre el altar, la estatua de la Virgen esculpida por Antonello Gagini.

La Capilla de la Virgen de los Ángeles

La cuarta y última de las capillas de esta nave derecha es la Capilla del Sagrado Corazón, la más antigua de todas. Fue creada en el año 1386 por la familia de los Federici para luego, en el siguiente siglo, pasar a ser propiedad de los Amodei.

La Capilla del Sagrado Corazón vista desde el corredor de la nave central.

Esta capilla actualmente representa el confesionario de la iglesia. En su interior se halla el sarcófago, esculpido por Domenico Gagini, de doña Elisabetta Amodei, fallecida en el año 1492.

El monumento funerario de Elisabetta Amodei.

[]

Transepto

El transepto de San Francesco d'Assisi se caracteriza por cuatro monumentales columnas situadas en su centro. Sobre ellas descansan los tres arcos que sostienen las bóvedas de los dos brazos del transepto en los cuales se abren ocho capillas, cuatro por cada lado, además de los dos portales que dan al exterior (el derecho) y a la oficina parroquial (el izquierdo).

Las cuatro monumentales columnas del transepto, entre la últimas dos se encuentra la tarima donde se celebran las funciones religiosas. La balaustrada de mármoles policromados que separa el transepto del área vedada a los fieles, y a los visitantes, se adelanta a la posición del presbiterio y también se halla en el transepto. Sobre ella, colgando del arco del presbiterio, se ve un moderno Crucifijo con el Cristo pintado sobre madera.

En la tercera capilla del brazo izquierdo, la Capilla Virgen del Rosario, se halla la entrada del convento. A su derecha se halla la Capilla San José, la más pequeña de todas las que hay en la basílica, desde el cual se accede a la sacristía.

Una vista del transepto desde las bancas laterales. Se ve el teclado del moderno órgano de la iglesia que ha tocado innumerables marchas nupciales de Wagner, debido a las frecuentes bodas que se celebran en esta iglesia. Al fondo se ven las últimas tres capillas del brazo izquierdo, en la penúltima se reconoce la entrada del convento.

En el brazo derecho del transepto se abre el único ajimez de la iglesia que da al exterior, aunque sólo se trate de un pequeño patio comprendido entre la Capilla del Crucifijo y la capilla de la Madonna delle Grazie, actualmente cerrada.

El brazo derecho del transepto con los cuatro portales de las capillas laterales.

Las capillas laterales que se hallan en el transepto son las siguientes:
En el brazo izquierdo:
Capilla de las Santas Águeda y Lucía, 2ª Capilla de San Juan Bautista, 3ª Capilla Virgen del Rosario (entrada convento), 4ª Capilla San José (entrada sacristía).
En el brazo derecho:
Capilla Gagnoli, 2ª Capilla del Ecce Homo, 3ª Capilla del Crucifijo, 4ª Capilla de la Madonna delle Grazie (cerrada).

El portal renacentista del la Oficina Parroquial y las primeras dos capillas del brazo izquierdo del transepto: la Capilla de las Santas Águeda y Lucía y la Capilla de San Juan Bautista.

Una mención a parte merece la pequeña Capilla del Ecce Homo debido a la presencia, en sus paredes laterales y en el antipendio, de tres importantes obras de arte. Se trata de unos releves en mármol, creados por el escultor Ignazio Marabitti, que representan la Piedad (en el antipendio) y dos momentos de la Pasión de Cristo, la Flagelación y el Cristo llevando la cruz.

La Flagelación, en la pared izquierda de la Capilla del Ecce Homo.

El Cristo llevando la cruz, en la pared derecha de la Capilla del Ecce Homo.

[]

Capilla de San Francisco de Asís

A la izquierda del presbiterio se halla la capilla dedicada a San Francisco de Asís. Dentro de un nicho situado sobre el altar, entre columnas entorchadas recubiertas de taraceas de mármoles policromados, se halla el simulacro del Santo. La estatua, tallada en madera, se remonta al siglo XVIII, la misma época en la que se creó esta capilla. En las paredes laterales y en la bóveda se hallan unos frescos inspirados en las obras del Santo.

Capilla de San Francisco de Asís.

[]

Capilla de la Inmaculada Concepción

La Capilla de la Inmaculada Concepción está fuertemente ligada a la tradición histórico-religiosa de Palermo. Durante el año 1624, en esta iglesia de San Francesco d'Assisi, los representantes del Senado de Palermo y el Virrey (Manuel Filiberto de Saboya) se reunieron para pronunciar el juramento de defender el dogma de la Inmaculada Concepción. Fue este año (el mismo que verá la ciudad asolada por una terrible pestilencia) cuando se instituyó la procesión de la Bolla della Crociata (Bula de la Cruzada) que, asistida por el Obispo (entonces don Giovanni Doria), recorría la ciudad hasta llegar a la Catedral. El ritual se mantiene hasta la actualidad por lo que, cada 8 de diciembre frente al simulacro de la Inmaculada Concepción, el Alcalde lee el juramento y cumple con una tradicional ofrenda simbólica de treinta monedas de plata.

La Capilla de la Inmaculada con en primer plano el simulacro de la Inmaculada que cada 8 de diciembre es llevado en procesión hasta la Catedral. En la pared izquierda se ven las estatuas de Santa Ninfa, Santa Rosalía, Santa Águeda y Santa Oliva, esculpidas por Giovanni Battista Ragusa.

La capilla está enteramente decorada según los cánones del Rococó, una corriente del barroco tardío. El hermoso mosaico del altar, que representa la Inmaculada, fue creado sobre un boceto dibujado por Vito D'Anna, renombrado pintor y máximo exponente del rococó palermitano.

El altar de la Capilla de la Inmaculada.

La bóveda de la capilla está decorada con estucos y frescos creados por Pietro Novelli, el "Monrealese", otra de las grandes figuras del barroco siciliano.

La bóveda de la Capilla de la Inmaculada.

[]

Presbiterio

El presbiterio de la iglesia de San Francesco d'Assisi, tal y como lo vemos hoy, fue creado durante las reformas estructurales de la primera mitad del siglo XVI. En su interior se halla un valioso coro tallado en madera, también creado en el '500, que queda algo escondido por el altar neoclásico de mármoles policromados. Sobre el coro se halla el moderno órgano cuyo teclado ya hemos visto en el transepto.

El presbiterio de la Basílica de San Francesco d'Assisi.

[]

Información practica

La iglesia de San Francesco d'Assisi se puede visitar todos los días según los siguientes horarios:
de lunes a sábado desde las 07:00 hasta las 11:30 y desde las 16:00 hasta las 18:00
los domingos desde las 07:30 hasta las 13:00 y desde las 16:00 hasta las 18:30

El ábside de la Capilla del Crucifijo.

Los horarios de misa son los siguientes:
de lunes a sábado a las 07:30 y a las 17:30
domingos y festivos a las 07:30, 10:00, 12:00 y a las 17:30

Licencia de Creative Commons
Guía de Palermo y Sicilia by http://panormus.es is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License