El Palazzo Abatellis es un antiguo palacio señorial convertido en museo. Se ubica muy cerca de la Piazza Marina, en el barrio de la Kalsa (ver en Google Maps), entre las iglesias de la Gancia y de Santa Maria della Pietà. Fue construido entre 1490 y 1495 por el conde Francesco Abatellis, hombre de confianza de Fernando II de Aragón, quienes ocupó el cargo de magister portulanus (recaudador de impuestos comerciales entre los puertos del reino).
Al no tener herederos, el Abatellis dispuso que sus riquezas y su palacio se utilizasen para fundar un convento dedicado a Santa Maria della Pietà (Nuestra Señora de la Piedad) a la cual fue muy devoto en vida.
Hasta la primera mitad del siglo XX el convento ha hospedado las monjas de la Orden Dominicana. A diferencia de lo ocurrido en los demás conventos de la ciudad, donde los religiosos fueron expulsados en 1866 debido a una ley que impuso el secuestro de los bienes eclesiásticos, las Dominicanas , dedicadas a la asistencia de las jóvenes desfavorecidas del barrio de la Kalsa, han podido quedarse en el convento hasta la II Guerra Mundial, cuando un bombardeo dejó el conjunto arquitectónico gravemente dañado. Terminada la guerra se acometió el restauro, que terminó en 1953, finalizado a transformar el antiguo palacio en un museo destinado a exponer las colecciones de arte medieval hasta entonces custodiadas en el Museo Salinas.

El patio del palacio.

El edificio guarda alguna semejanza con el Palazzo Bonet, construido unos pocos años antes por el acaudalado comerciante catalán Gaspar Bonet, debido a que el Abatellis quedó impresionado por su estilo gótico-catalán, encomendando además la obra a los mismos contratistas. En las decoraciones del palacio participaron los artistas del taller del escultor Domenico Gagini y de su hijo Antonello.

La Annunciata (1475) de Antonello da Messina, la obra de arte más valiosa expuesta en este museo.

El museo se desarrolla a lo largo de la planta baja del palacio, donde se exponen las esculturas, y la planta noble, donde se exponen las pinturas. En el ala nueva del convento, perteneciente a unas ampliaciones del siglo XVIII, se hallan la Sala verde (primera planta) y la Sala roja (segunda planta), en ambas se exponen pinturas. Antes de comenzar el recorrido museal se puede visitar el patio del palacio, donde se exponen algunas obras de arte. A través de una antigua escalera situada en el lado norte del patio se puede acceder al Piano della Loggia, ubicado bajo el pórtico del monumental portal, donde se exponen fragmentos en mármol de distinta procedencia, además de columnas, estelas e inscripciones de la cultura árabe de Sicilia.

El portal del palacio visto desde el Piano della Loggia.

Exterior

La vista del exterior del Palazzo Abatellis está muy condicionada por la estrechez de la Via Alloro, y aún más por la del Vicolo della Salvezza, la calleja que le separa de la iglesia de la Gancia. Llama la atención la torre situada en la esquina del palacio, con sus almenas gibelinas (en forma de cola de golondrina), cuyo marco sobresale ligeramente del cuerpo del edificio. En la piedra caliza se nota el dibujo creado por los arcos de carpanel, que descargan el peso de los masivos muros exteriores permitiendo así la decoración gótica de las ventanas rectangulares, cuyo marco se sostiene gracias a unas delgadas columnas de mármol blanco de Carrara.

El palacio visto desde la Via Alloro, se ve a la derecha la esquina de la iglesia de la Gancia.

En la fachada sobresale ligeramente, enmarcada entre las dos torres, la azotea del palacio. Bajo la azotea, en correspondencia de las tres ventanas del salón del palacio, se halla una cornisa. Sobre la cornisa, en el balcón formado por la azotea, se asoman cinco gárgolas. La torre izquierda del palacio, con el paso del tiempo, ha perdido el remate superior con las almenas.

El sector izquierdo de la fachada, donde se ve la torre a la que falta el remate con las almenas. El edificio blanco colindante es la capilla del palacio, añadida al conjunto en el siglo XVI y perteneciente al espacio expositivo del museo.

El exterior de la planta baja del edificio tiene un aspecto muy austero, faltando incluso la característica columna con el blasón familiar, común en la época, empotrada en la esquina del palacio. El sencillo aspecto del edificio al pie de calle contrasta con el portal, cuya refinada decoración introduce el visitante al interior del palacio.

El portal exterior del palacio.

Sobre el portal se halla el escudo familiar de los Abatelis y, a sus lados, dos lápidas que reportan el siguiente texto:
lápida izquierda:
IN GALLOS INQUE HISPANOS SUB REGE SICANO PRELIA QUAE GESSI REX MIHI TESTIS ADEST QUI FIDEI TITULOS DEDIT ET VIRTUTIS HONORES DITIAQUE EMERITE PREMIA MILITIE NUNC EGO PRO CASTRIS PRECLARA PALATIA PONO UT FRUAR HIS PARTIS SANGUINE DIVITIIS
lápida derecha:
SUB FERDINANDO MAU ROBETICO SICILIE ET HIS PANIAR REGE CHRISTIANE RELIGIONIS PROPAGATORE FRANCISCUS PATELLA EQUES PANORMITANUS REGIUS ALUM NUS ET EDEATRA REGNI HUI US MAGISTER PORTULANUS SIBI ET HELIONORE SOLERE BARCHINONENSIS DULCISSIME CONIUGIS DELICIIS IPSIUSQUE FRANCISCI POSTERIS HAS EDES CONSTRUXIT ANO XIIIE IND MCCCCLXXXXV

Detalle portal exterior.

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Patio

Se accede al patio interior del Palazzo Abatellis a través del pórtico, después de haber pasado por la taquilla ubicada en el loggiato de la entrada. Al centro del patio hay un césped con un dibujo geométrico enmarcado por un suelo formados por guijarros de playa.

El patio interior del palacio.

El pórtico, situado en el lado derecho (oeste) del patio, se sostiene por unos arcos de carpanel que descansan sobre unas columnas de mármol de distinta procedencia.

El pórtico situado en el lado oeste del patio. Frente a el puede verse el tambor octagonal que rodea el pozo del patio (la Via Alloro bordea el que fue el lecho del río Kemonia y su subsuelo es rico de agua).

Sobre el pórtico, en la planta noble del palacio, se halla un loggiato cuyos arcos ya no son de carpanel si no de medio punto. Entre arco y arco, para permitir el desagüe de la azotea, se encuentran unas gárgolas.

El loggiato de la planta noble del palacio y la escalera que sube a ella. Detrás se ve el campanario de la iglesia de la Gancia.

Frente al pórtico de la entrada, situado en línea con el portal exterior, se halla el portal interior del palacio que, a través de una sala, conecta con el segundo patio, situado a lo largo del ala nueva del convento.

El patio visto desde el loggiato de la entrada, situado en línea con el portal interior del palacio, al otro lado del patio. A través del portal interior se conecta, pasando por la Sala VI, con el patio del ala nueva del convento. Desde allí se accede, a través de una rampa, al ascensor y a los servicios.

En el lado este del patio, detrás del cual se halla la capilla, se encuentra el portal que da a la Sala I, por donde empieza el recorrido del museo.

La pared este del patio. Arriba se ven las ventanas que pertenecen a las Salas XII y XIII del museo. Abajo se ven: la izquierda la escalera que sube al Piano della Loggia; a la derecha un portal que pertenece a la Sala III del museo en el cual se exponen, visibles también desde el patio, dos jarrones del arte hispano-árabe y una estela funeraria.

Antes de comenzar el recorrido museal se puede visitar, subiendo por una escalera de un solo tramo, el Piano della Loggia (el único lugar del museo que no tiene un acceso facilitado para los minusválidos).

Exposición de inscripciones en caracteres árabes en el Piano della Loggia.

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Planta baja

En la planta baja del Palazzo Abatellis se hallan las primeras seis salas expositivas del museo. Las obras de arte coleccionadas en ellas son en su gran mayoría esculturas, algunas de gran valor artístico e histórico (Sala IV, V y VI). Además de las esculturas, se exponen algunas obras de carpintería y tallado de madera: dos simulacros de Santos en madera pintada (Sala I), unas Drôleries (miniaturas decorativas), procedentes de la iglesia de Sant'Agostino de Trapani (Sala VI), y unos valiosos ejemplos del arte fatimí de Sicilia (Sala I y III). La Sala III expone algunas cerámicas de Valencia (Manises) y Malaga.

El techo de la Sala I, en bigas pintadas, se remonta al siglo XVII y fue encargado por la monjas dominicanas del Convento della Pietà. Abajo se ve parte del marco lateral de un portal del Convento della Martorana.

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Salas I-III (planta baja)

La Sala I del museo está dedicada al arte del tallado de la madera. En ella se expone el marco de un portal que perteneció al Convento della Martorana, tallado por artistas fatimíes del siglo XII cuyo arte fue muy apreciado en época normanda, unos releves sobre madera que representan escenas de la vida de la Virgen (inspirados en el trabajo sobre mármol de Antonello Gagini) y dos estatuas talladas en madera, de tamaño natural, que representan una Santa Franciscana y San Juan el Evangelista.

Expuesto en la Sala I se encuentra este simulacro renacentista, en madera tallada y pintada, de San Juan el Evangelista (finales del siglo XV).

Después de visitar la primera sala se pasa al interior del que fue el transepto de la capilla del palacio. En el se halla la Sala II (la nave de la capilla, cuyo espacio expositivo pertenece a la Sala II-A, no está de momento abierta al público). En la pared frontal del presbiterio se encuentra el fresco del Trionfo della Morte, procedente del Palazzo Sclafani. La obra, según los expertos, se remonta al 1440-50.

El Triunfo de la Muerte (pintor desconocido de la primera mitad del siglo XV). El fresco muestra una escenificación de sociedad medieval. En ella la muerte, representada sobre un esquelético caballo y armada con arco y flechas, atraviesa la escena dejando en vida detrás de si solo aquellos que, reconociendo su presencia la temen (a la izquierda del fresco), mientras va aplastando aquellos que, resguardados por sus privilegios y absortos en sus agradables rutinas, tratan de ignorar su presencia. El fresco es también visible desde la Sala XI, de donde está sacada esta imagen, creada en el coro alto de la capilla y accesible desde la planta noble del palacio.

La siguiente sala ocupa el lugar que debió de pertenecer a la sacristía de la capilla. En ella se encuentra un mostrador que expone tres platos, en cerámica de loza dorada, procedentes de Manises (Valencia) y creados en tres épocas distintas, desde el siglo XV hasta el XVII.

Cerámicas de loza dorada (Manises - Valencia). Al centro Plato con delfín (siglo XV), a la derecha Plato con inscripciones (siglo XVI), a la izquierda Plato con León (siglo XVII).

Colgado en la pared colindante con el patio hay un ejemplo del arte fatimí de Sicilia, una puerta tallada en madera donde, en las molduras que emanan de unas estrellas de ocho puntas, se hallan representados elementos naturalistas asociadas al concepto del paraíso terrenal.

Puerta tallada en madera, arte fatimí de Sicilia (siglo XII).

Siendo la sala de tamaño muy reducido su área de exposición abarca también el portal que conecta con el patio del palacio y desde el cual se pasa a la Sala IV. En el se encuentran un jarrón de cerámica hispano-árabe (ver imagen), encontrado en el mar de Sicilia (finales del siglo XIII o principio del XIV), y otro jarrón de loza dorada (ver imagen) originario de Málaga y procedente de la iglesia de la Madonna del Paradiso (Mazzara del Vallo - Trapani).

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Salas IV-VI (planta baja)


Busto de Leonor de Aragón esculpido por Francesco Laurana (Sala IV).

La Sala IV está dedicada a las obras de los escultores que han introducido el arte renacentista en Sicilia. Entre ellas destacan el busto de Leonor de Aragón esculpido por Francesco Laurana (1430-1502) y la Madonna del Latte de Domenico Gagini (1420-1492).

Madonna del Latte (1492) de Domenico Gagini (Sala IV).

La siguiente sala esta dedicada al hijo de Domenico, Antonello Gagini, que logró perfeccionar el arte del padre, convirtiéndose en uno de los escultores más relevantes de la historia de Sicilia.

La Sala V del museo, dedicada a Antonello Gagini. A la derecha se ve el edículo renacentista donde se representa la Virgen con el Níño dormido (Madonna del Riposo). La obra fue encargada en 1528 por Scipione Anzalone, por lo que también se la conoce como Madonna degli Anzaloni. A la izquierda vemos, de espaldas, la Madonna col Bambino y, cerca de la puerta que da a la Sala VI, la Madonna col Bambino benedicente.

Madonna col Bambino de Antonello Gagini.

La estatua más celebrada de Antonello Gagini, de las presentes en este museo, es la Madonna della Neve (Nuestra Señora de las Nieves) que, esculpida en 1516, representa el Milagro de la Nieve ligado a la construcción de la Basílica de Santa María la Mayor en Roma.

La Madonna della Neve de Antonello Gagini.

La última sala de esta planta baja, la Sala VI, está dedicada a los trabajos del taller de los Gagini y a otros escultores de la misma época. Sin enbargo expone también una obra del conocido escultor, la Virgen con Niño rodeada por Querubines.

Detalle del releve Virgen con Niño rodeada por Querubines, esculpido por Antonello Gagini y expuesto en la Sala VI del museo.

Ángeles con símbolos de la Pasión (izquierda) y Ángeles con querubines (derecha). Ambos releves fueron creados por los escultores del taller de los Gagini bajo la supervisión de Antonello Gagini (Sala VI).

En esta sala también se exponen las Drôleries (a la izquierda en la imagen de abajo) procedentes de la iglesia de Sant'Agostino en Trapani.

La Sala VI, dedicada en su mayoría a los trabajos del taller de los Gagini. A la izquierda se ven las Drôleries y, cerca de la pared del fondo, se halla el portal interior del palacio. Al fondo a la derecha está el portal que da al patio del ala nueva del convento (siglo XVIII) donde se halla la rampa que conduce al ascensor.

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Planta noble

La planta noble del palacio está dedicada a las artes figurativas, cuya exposición se desarrolla a lo largo de 11 salas de las cuales una, la Sala XI, está recabada en el coro alto de la capilla, añadida al conjunto del palacio en el siglo XVI.

El salón principal del Palazzo Abatellis. Las ventanas que se ven a la izquierda son las que se asoman en la Via Alloro, sobre el portal exterior. En este salón, llamado también Salone delle Croci por las tres grandes Cruces expuestas, se halla la Sala IX del museo. La puerta de arco que se ve al fondo da a la Sala X, donde se encuentra la Annuziata de Palermo de Antonello da Messina.

EL criterio expositivo utilizado es el cronológico y las obras abarcan tres siglos, desde el XIII hasta el XVI. A los pintores Antonello da Messina y Vincenzo degli Anzani, están dedicadas dos salas enteras, la X y la XV.

Hodighitria (representación bizantina del Niño con la mano derecha levantada para impartir la bendición y teniendo en la izquierda el Pergamino), fragmento de mosaico (siglo XIII). El mosaico fue creado por artistas de Constantinopla un siglo después de los grandes mosaicos de las iglesias árabe-normandas de Palermo (Sala VII).

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Salas VII-XI (planta noble)

La Sala VII, con su anexo (Sala VII-A) muestra obras de arte del periodo del reinado de Federico II, caracterizado por los contactos comerciales entre distintas área culturales del Mediterráneo.

Madonna dell'Umiltà de Bartolomeo Pellerano (Génova entre 1339 y 1348). En la obra la Virgen está sentada en suelo mientras su imagen queda enmarcada en un edículo. Los caracteres dorados comentan el tema de la obra y el nombre de su autor (bajo a la derecha). Abajo se representan los Flagelantes, con su capuchón blanco, y los frailes Franciscano del Convento de San Francisco d'Assisi que encargaron la obra.

La Sala VIII está dedicada a las influencias del arte florentino en la Sicilia de finales del siglo XIV y principios del XV.

Virgen en el trono entre los Santos Catalina de Alejandría, Pablo, Pedro y Domingo

En un recodo de la sala, cerca de un portal que da al loggiato, se encuentra una preciosa obra de la orfebrería palermitana de principios del siglo XVI, una Custodia en plata repujada que reproduce la forma de un baldaquín gótico-catalán.

Custodia Corpus Domini, plata repujada de principios del '500.

La Sala IX, instalada en el que fue el salón de palacio, es llamada también el Salón de las Cruces, debido a las grandes Cruces en madera pintada que se exponen en ella.

La Sala IX del museo. En la pared de piedra, cuyas ventanas dan al patio, se exponen unos frescos del siglo XV originarios del Casale di Risalaimi ubicado en las cercanías de Misilmeri (Palermo). Al fondo a la izquierda se ve el portal que da al loggiato.

La Sala X está dedicada al pintor Antonello da Messina (1430-1479) y es sin duda una de las más concurridas del museo. Al centro de la sala se halla el cuadro más famoso de este museo, la Virgen de la Anunciación (que ya hemos visto a principio de página). En la pared derecha, colindante al salón del palacio, se exponen tres pinturas del maestro renacentista que representan Santos de la Iglesia (San Jerónimo, San Gregorio I Magno y San Agustín). En la sala se halla también una pintura del veneciano Marco Basati, la Madonna in adorazione del Bambino, como testigo de la influencia de Antonello da Messina en la pintura veneciana.

De izquierda a derecha: San Jerónimo (oleo en soporte de madera), San Gregorio I Magno (oleo en soporte de madera) y San Agustín (oleo en soporte de madera pasado a lienzo).

La Sala XI ocupa el lugar del coro alto de la capilla, añadida al palacio en la primera mitad del '500, que dejó de utilizarse después de la construcción de la iglesia de Santa Maria della Pietà.

La Sala XI. Asomándose por la barandilla de cristal, o sentándose en la banca al fondo de la sala, se puede observar detenidamente el fresco del Trionfo della Morte, pintado en un principio para decorar el patio del Palazzo Sclafani después de su conversión en el primer hospital cívico de la ciudad.

En esta sala se exponen obras de finales del '400 y principios del '500 cuyo autores fueron los más relevantes en la isla después del fallecimiento de Antonello da Messina, de cuyo arte manifiestan la influencia.

Coronación de la Virgen con Santos, obra del pintor siciliano Riccardo Quartararo (1443-1506).

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Salas XII-XVII (planta noble)

La Sala XII está dedicada a dos personalidades de la pintura siciliana, Mario di Laurito y Antonello Crescenzio.

La Sala XII.

Mientras del Laurito se desconocen los datos biográficos (supuestamente nació en Nápoles aunque desarrolló su actividad en Sicilia), de Antonello Crescenzio, conocido como El Panormita, se tiene más información. Su obra abarca la primera mitad del siglo XVI y manifiesta claramente la influencia del arte de Rafael Sanzio de la cual quiso dejar constancia reproduciendo, veinte años después de su llegada a Palermo, el conocido cuadro llamado (en español) El Pasmo de Sicilia. Dos copias de la obra maestra fueron realizadas por el Crescenzio, la que se expone en este museo procede de la iglesia del Carmine Maggiore de Palermo (la otra copia se halla en la iglesia de San Donenico de Sciacca, provincia de Trapani).

Salita al Calvario de Antonello Crescenzio (oleo en soporte de madera). Este cuadro es una copia del Pasmo de Sicilia de Rafael Sanzio.

La Sala XIII está dedicada a la pintura flamenca de la primera mitad del siglo XVI, que tuvo gran influencia en Sicilia. Las obras expuestas pertenecieron a coleccionistas y amantes del arte de la época, quienes encargaron las obras a sus autores, residentes en los Paises Bajos.

Madonna, il Bambino e Angeli, oleo en soporte de madera cuyo autor es un pintor apodado Maestro del Santo Sangue, apodo debido a la Basílica de la Santa Sangre de Brujas.

La Sala XIV está dedicada al Manierismo (mitad del siglo XVI). Los autores presentes en esta sala son varios, italianos y olandeses.

Políptico de Stefano Giordano que representa: La Virgen de Gracia, San Miguel que pesa las almas, San Nicolás de Bari, la Resurrección (oleo en soporte de madera).

La Sala XV está enteramente dedicada al pintor lombardo Vincenzo degli Azani. No se conocen la fecha y el lugar de su nacimiento, aunque pasó la mayor parte de su vida en Sicilia. Durante un periodo estuvo en Roma, donde se supone haya sido discípulo del Caravaggio. Huyó de la capital del Vaticano durante su saqueo y regresó a Sicilia en 1527. Sus pinturas se encuentran en varias iglesias de Palermo (La Gancia, Santa Maria della Pietà, San Domenico, Santa Maria dell'Ammiraglio) y abarcan la primera mitad del '500 hasta la fecha de su muerte, en el año 1557.

El Compianto sul Cristo Morto de Vincenzo degli Anzani, oleo en soporte de madera.

La Sala XVI expone obras que pertenecen a la corriente manierista de la pintura italiana del siglo XVI. Entre los artistas presentes en la sala destaca Giorgio Vasari, autor de un tríptico que representa la Recolecta del maná (Raccolta della manna, 1545) del cual solo nos han llegado las dos media-lunetas laterales.

La Sala XVI. A la derecha se ve una de las dos semi-lunetas pintadas por Giorgio Vasai que pertenecieron al tríptico Raccolta della manna.

La Sala XVII es un ambiente que comunica con el ala nueva del convento, donde se hallan la Sala verde y la Sala roja, además del ascensor y de una moderna escalera. Esta última sala de la planta noble del palacio está decorada con algunas antigüedades de los siglos XVII y XVIII y varios cuadros de finales del '500 y principio del '600.

La Sala XVII. Se ve el portal que conecta el palacio con el ala nueva del convento, donde en esta misma planta se halla la Sala verde de la Galleria Regionale della Sicilia.

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Ala nueva convento

El ala nueva del Convento della Pietà fue añadida al conjunto del palacio en el siglo XVII, después de la creación, a finales del siglo anterior, de la iglesia de Santa Maria della Pietà. El ala nueva se desarrolla a lo largo de un alargado patio cuyo acceso de momento está limitado, y en el cual se sitúan los talleres de restauro del museo. En ella se encuentran las últimas dos salas de la Galleria Regionale della Sicilia, la Sala verde y la Sala roja

El patio, con la fuente del '700, y el ala nueva del convento. Las ventanas de la primera y segunda planta corresponden a las salas verde y roja.

En el sector del ala nueva colindante con el palacio se hallan los servicios (planta baja), una rampa para minusválidos que conecta el ascensor con el segundo patio, unas modernas escaleras y un acceso (cerrado) al azotea del palacio.

EL rellano del ascensor en la primera planta del ala nueva. De frente se ve la Sala Verde.

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Sala verde (ala nueva convento)

La Sala verde de la Galleria Regionale della Sicilia está dedicada a la pintura del manierismo tardío. Los autores cuyas obras se exponen son los sicilianos Giuseppe Alvino, Gaspare Bazzano, Pietro D'Asaro; el flamenco Simone de Wobreck y los italianos Gaspare Fondulli, Filippo Paladini y Vincenzo degli Anzani, cuya obra ya conocemos de la Sala XV.

La Sala verde.

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Sala roja (ala nueva convento)

La Sala roja, situada en la segunda planta del ala nueva, está dedicada a los artistas que fueron inspirados por el arte de Caravaggio. Las obras presentes en esta sala llevan la firma de conocidos pintores como Anton van Dyck, Matthias Stom, Pietro Novelli, Simon Vouet y Andrea Vaccaro.

Dos obras de Anton van Dyck. A la izquierda Santa Rosalía de Palermo, de la cual el pintor flamenco renovó la iconografía. A la derecha el Compianto sul Cristo morto.

Información practica

El Palazzo Abatellis abre al público según los siguientes horarios:
De martes a viernes, desde las 09:00 hasta las 19:00 (última entrada a las 18:30).
Sábados, domingos y festivos, desde las 09:00 hasta las 13:30 (última entrada a las 13:00).
Los lunes queda cerrado.
La entrada cuesta 8€ con descuento del 50% para menores de edad, el primer domingo de cada mes la entrada es gratuita.
Está permitido hacer fotos al interior del museo, no obstante queda prohibido el uso de flash, trípodes, monópodes y similares.

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