La Gancia es el nombre con el que se conoce el conjunto formado por el Convento y la Iglesia de Santa María degli Angeli (ubicación). Se trata de un edificio renacentista de principios del siglo XVI, cuyo sencillo aspecto exterior contrasta con la riqueza de su interior. En la iglesia se encuentran valiosas obras de arte que llevan la firma de los grandes maestros de los siglos XVI, XVII y XVIII.

El conjunto del convento está repartido en dos áreas, la primera está ocupada por los frailes de la Orden de los Franciscanos conventuales (en su interior se halla el Oratorio dei Terziari Secolari alla Gancia, añadido al conjunto en el 1615), la segunda está ocupada por la sede del Archivio di Stato (el Archivo del Estado).

Actualmente la iglesia de la Gancia es meta de numerosos visitantes atraídos por sus obras de arte, por su característico techo plano con un sinfín de estrellas doradas, por su precioso órgano del 1615 y, no hay que olvidar, por su proximidad al renombrado museo de Palazzo Abatellis.

El interior de la iglesia de la Gancia visto desde el portal principal. La pila de agua bendita (siglo XVI) que se ve a la izquierda, se halla en correspondencia del portal lateral que, a los usos prácticos, es el que suele estar abierto.

La Gancia vista desde la Via Alloro. La fachada se asoma al Cortile della Gancia, una calleja empedrada en la cual también se halla la entrada al patio, o sea el "cortile", de la Gancia. El portal principal de la iglesia suele permanecer cerrado y se accede al interior a través del portal lateral izquierdo.

Algo de historia

La construcción de Santa Maria degli Angeli comenzó en 1490, sobre el solar de otra iglesia preexistente ya perteneciente a los Franciscanos, y se concluyó unos diez años después. El convento, que ya existía desde la primera mitad del mismo siglo, se dedicaba a proporcionar alojamiento a los forasteros. El nombre de Gancia, que significa “hospedaje de religiosos”, se refiere a esta faceta de la actividad de los religiosos. Las obras de construcción de la nueva iglesia finalizaron al principio del siglo XVI. A partir de entonces, en el trascurso del mismo siglo XVI, se fueron añadiendo las decoraciones originarias, algunas de las cuales se han perdido en el curso de los siglos, por ejemplo el altar esculpido por Antonello Gagini y la representación de Santa María de los Ángeles en el techo de la iglesia, mientras que otras aún podemos verlas en su interior.

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Las decoraciones originarias

El exterior del edificio, en sus cinco siglos de historia, nunca ha sido reformado o modificado. Solo se ha procedido a reconstruir las partes que se derrumbaron en 1672 a causa de un terremoto (el presbiterio y el campanario). Las pocas decoraciones que le adornan, unas molduras cinceladas al estilo gótico catalán, son limitadas a los dos portales del edificio y a la ventana alargada que se halla en la fachada, además de un releve de la Virgen de los Ángeles que puede verse sobre el portal lateral.

Un detalle de los exteriores de la iglesia. El portal del patio exterior, con la artística reja de hierro forjado que separa el patio de la Via Alloro, en el cual puede verse el emblema de los Franciscanos con los dos brazos entrecruzados sobre la Cruz. Sobre el portal lateral de la iglesia, decorado con una moldura de estilo gótico-catalán, hay un medallón con el releve de la Virgen de los Ángeles. Más arriba se ve otro releve, en forma de rombo, que reproduce el emblema de los Franciscanos.

Nada más entrar en la iglesia se hallan las pilas del agua bendita originarias, esculpidas en mármol. Una en forma de concha de mar, cerca del portal lateral, y las otras dos bajo las columnas que sustentan el coro alto, situado sobre el portal principal. Ya en el interior de la iglesia, una de las decoraciones originarias que no puede pasar desapercibida es el característico e inusual techo plano que, con sus estrellas doradas, representa el firmamento.

La pila de agua bendita en forma de concha de mar que se halla delante del portal lateral (el que suele estar abierto). Las otras dos, de forma circular y más estilizadas, se hallan juntas a las dos columnas que sostienen el coro, delante del portal principal de la iglesia.

El techo plano de la Gancia con sus estrellas doradas. En el centro del techo había una representación de Santa María de los Ángeles que se ha perdido en el curso del tiempo. Se ve, situado sobre el portal, el coro con su órgano (1615). A lo largo de las paredes de la única nave, pueden verse los frescos (1697) que representan Santos Franciscanos.

Las estatuillas renacentistas ubicadas detrás del altar mayor, que representan la Virgen de Los Ángeles entregando a San Francisco la Regla Franciscana, son otro legado del siglo XVI, lo mismo que unos releves, enmarcados en un circulo, que pertenecieron al altar mayor (1509) esculpido por Antonello Gagini y destruido por el derrumbe de 1672. Estos son: el Ángel y la Anunciación (en las pilastras del arco del presbiterio), San Bernardino de Siena y San Buenaventura de Fidanza (en las pilastras del arco frontal de la nave). Otro releve del artista del Gagini se halla en la Capilla de la Virgen del Rosario, donde se encuentra, en perfecto estado de conservación, su Jesús en el Limbo.

Los estucos del altar mayor que enmarcan las estatuas renacentistas de la Virgen de Los Ángeles con San Francisco, obra de los escultores toscanos Giuliano Mancino y Bartolomeo Berrettaro.

Los releves renacentistas salvados del derrumbe de 1672, el Ángel (a la izquierda) y la Anunciación.

Otros releves renacentistas salvados del derrumbe de 1672, San Bernardino de Siena (a la izquierda) y San Buenaventura.

El releve de Jesús en el Limbo, obra de Antonello Gagini, que puede verse en la pared derecha de la Capilla de la Virgen del Rosario (la sexta en el lado izquierdo de la nave).

La obra más completa de Antonello Gagini que aún podemos contemplar es el púlpito de la iglesia, enteramente esculpido en mármol y en cuya creación también participaron otros artistas del taller familiar de los Gagini. Este púlpito se halla situado a lo largo de la nave para permitir a todos los presente, en una época en la que no existía aún la amplificación, escuchar la arenga del predicador. La base del púlpito, que se sostiene sobre una columna, también de mármol, tiene la forma de un octágono seccionado, que sólo muestra cinco de sus ocho caras. Correspondiente a cada una de ellas hay un releve. El releve central muestra a Jesús en el Limbo, los otros cuatro muestran los Evangelistas.

La cara izquierda del púlpito (la que mira hacia el altar). Los releves representan Marcos con el león y Juan con el águila. A la izquierda del púlpito se ve una de las pilastras laterales de la Capilla de San Francisco decorada con preciosas taraceas en mármol (la que vemos representa la Huida a Egipto).

La cara frontal del púlpito con el releve que representa Jesús en el Limbo. A su izquierda se ve la Capilla de San Francisco y, a su derecha, la Capilla de San Antonio de Padua.

La cara derecha del púlpito que muestra los releves de Lucas con el ternero y de Mateo con el ángel.

Otro legado del '500 es el Crucifijo, tallado en madera y pintado con colores naturales, que puede verse en la Capilla de los Terziari Secolari (el nombre italiano de la Orden Franciscana Seglar), ubicada en el extremo izquierdo del transepto. También a este siglo perteneces otros dos cuadros que se hallan en el área del transepto. El primero, que representa los desposorios de la Virgen, se encuentra en el altar de la homónima capilla situada, simétricamente a la Capilla de la Virgen de Guadalupe, a la izquierda del presbiterio. El otro, colgado sobre la puerta que da a la sacristía, representa la Virgen de Loreto.

El Crucifijo del siglo XVI situado en el altar de la Capilla de los Terziari Secolari alla Gancia.

El cuadro que representa los Desposorios de la Virgen (Sposalizio della Vergine), pintado entre 1520 y 1530 por Vincenzo degli Azani. Las decoraciones en estuco, obra de Giacomo Serpotta, son posteriores.

El cuadro de la Virgen de Loreto, en el brazo derecho del transepto.

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Los siglos sucesivos

Los siglos sucesivos aportaron a la Gancia nuevas obras de arte y nuevas decoraciones. A principios del '600 se remonta la creación del Oratorio dei Terziari Secolari alla Gancia (utilizando un salón preexistente). En esta misma época (1615) se instalará, en el coro alto de la iglesia, el órgano creado por Raffaele La Valle (Palermo 1543-1645), miembro de una conocida familia de organeros palermitanos, los La Valle, cuya actividad comenzó durante el periodo renacentista.

El órgano creado por Raffaele La Valle en 1615. Este antiguo órgano no tiene teclado, para tocarle se dispone de un sistema de cuerdas, lo que dificulta encontrar instrumentistas capacitados para esa tarea.

Entre el siglo XVII y el XVIII, de forma gradual, aparecerán la mayoría de los frescos, de los estucos y de las demás decoraciones con las cuales Santa María de los Ángeles adquirió el aspecto que aún mantiene hasta la actualidad. A esta época se remonta, en el exterior del edificio, el marco neoclásico del portal de la Capilla de los Terziari Secolari que se abre al patio exterior de la Via Alloro.

El portal exterior de la capilla de los Terziari Secolari con su marco en estilo neoclásico.

En el año 1672 un terremoto provocó el derrumbe del conjunto transepto-presbiterio y del campanario. Los trabajos de reconstrucción tardaron más de un siglo. Cuando finalizaron se procedió a instalar el nuevo altar neoclásico. Su creador fue Giuseppe Venanzio Marvuglia (Palermo, 1729-1814), cuyo nombre está ligado, en la arquitectura siciliana, al traspaso del barroco tardío al neoclasicismo. Las paredes del nuevo presbiterio fueron decoradas con unos frescos que representan la Última Cena, en el lado izquierdo, y el Exodo, en el derecho. En la bóveda sencilla, entre estucos, se encuentra el fresco de San Francisco en la Gloria de Cristo, obra de Antonio Grano (Palermo 1660-1718).

El altar mayor de la Gancia. Los frescos que decoran las paredes del presbiterio, pintados en el siglo XVIII, representan la Última Cena (el de la izquierda) y el Exodo (el de la derecha). El órgano que se ve detrás es el que se utiliza normalmente durante el oficio de la misa.

El terremoto también destruyó el campanario originario, que será reconstruido en 1857. Fue su campana, la mañana del 4 de abril de 1860, a dar la señal del comienzo de la Revuelta de la Gancia.

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La Rivolta della Gancia

Con el nombre de Rivolta della Gancia se indica un episodio de la Unificación de Italia que tuvo unas repercusiones que conllevaron a la expulsión de los Borbón de Nápoles y a la independencia de Sicilia. Los dos principales organizadores de la revuelta fueron el patriota Francesco Riso (fallecido durante el asalto de los militares al convento) y, desde Génova, Francesco Crispi (futuro primer ministro de Italia). En los días previos a la fecha escogida, principios de abril de 1860, se habían acumulado en el Convento de la Gancia, con la ayuda de algunos de los frailes, las armas que se iban a utilizar para comenzar el motín.

La Campana della Rivolta, custodiada en el patio del convento.

A pesar de número reducido de los participantes, el propósito de la revuelta era el de arrastrar toda la población de la ciudad, que ya no toleraba el gobierno de Nápoles, en una rebelión generalizada. Sin embargo las autoridades, advertidas por un soplón, lograron reprimir la revuelta antes de esta comenzara. Así que, al sonar la campana, la misma que hoy es custodiada en el Claustro de la Gancia (ver imagen), los militares irrumpieron en el convento y dieron muerte a 20 de los insurgentes, haciendo presos los trece que serían fusilados, unos días más tarde (14 de abril), en el lugar donde hoy se encuentra el monumento que los conmemora (Piazza XIII Vittime).

La indignación popular que causó el fusilamiento logró el propósito originario de los organizadores de la revuelta, movilizando la población de la ciudad, y de buena parte de Sicilia, en una rebelión generalizada que abrió las puertas a la Expedición de los Mil (11 de Mayo de 1860), organizada por Francesco Crispi, que tomó parte en ella, y acaudillada por Giuseppe Garibaldi.

Durante el asalto de los militares al convento, dos de los rebeldes lograron sobrevivir fingiendo estar muertos entre los cadáveres de sus compañeros. Después de cinco días de estar escondidos sin poder salir, y no obstante la vigilancia de los guardias, lograron hacer un agujero en la pared de la iglesia que da a la Via Alloro. Entonces los dos llamaron la atención de un grupo de mujeres que, fingiendo una reyerta, lograron distraer los soldados mientras ellos salían del agujero y lograban esconderse en carro cargado de paja que transitaba por el lugar. El agujero, llamado Buca della salvezza, se hizo famoso y todavía queda marcado por una lápida (ver imagen).

Llegada la Unidad de Italia, y no obstante la ayuda prestada a la causa de la unificación nacional, el Convento de la Gancia no se salvó de la ley de 1866 que impuso el secuestro de las Instituciones Monásticas y fue transformado en Archivo del Estado. Con esta ley, el conjunto del convento pasó a ser propiedad del Estado y los Franciscanos fueron expulsados de su hogar, aunque siguieron administrando la iglesia.

La entrada del Archivo del Estado, al interior del Cortile della Gancia.

A finales del siglo XX los Franciscanos pudieron regresar en el convento que hoy comparten con el Archivo del Estado, el cual se ha quedado reducido a un ala del edificio.

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Exterior

La escueta fachada de la Gancia muestra pocas decoraciones. Resaltan las molduras y los cincelados, de estilo gótico catalán, que bordean el portal principal y la ventana que halla sobre el, coincidiendo con el coro alto.

El portal principal de la Gancia, en el Cortile della Gancia (bocacalle de la Via Alloro).

Una vista del Cortile della Gancia, abarrotado de coches aparcados como suele ser en los días entre semana. Al fondo se ve un coche que transita por la Via Alloro.

En la esquina izquierda de la fachada hay un releve que reproduce la A y la M mayúsculas que, juntas, forman el emblema de la Virgen, y una placa, colocada el 1861, que recuerda el sacrificio de Francesco Riso y de los demás revolucionarios durante la Revuelta de la Gancia. A la derecha del portal se encuentra la entrada al Patio de la Gancia.

La placa conmemorativa, instalada en 1861, que recuerda el sacrificio de Francesco Riso y de los demás que tomaron parte en la Revuelta de la Gancia. A su izquierda, el Emblema de la Virgen.

A lo largo de la Via Alloro se halla el portal lateral, sobre el cual se halla un releve que representa la Virgen de los Ángeles. Aún más arriba, tocando la cornisa del edificio, hay una plaqueta en forma de rombo que reproduce el emblema de la Orden Franciscana, dos brazos cruzados sobre la Cruz (uno desnudo, simbolizando el Cristo, otro con cubierto por un sayo, simbolizando San Francisco). El mismo emblema, en hierro forjado, podemos verlo sobre el portal de hierro al pie de la escalera que sube al patio lateral de la Gancia, donde se halla la entrada de la iglesia (el portal principal sólo se abre en ocasiones señaladas). En ese patio exterior se abre otro portal, de estilo neoclásico, en correspondencia de la Cripta y de la Capilla de los Terziari Secolari.

El lateral izquierdo de la Gancia a lo largo de Via Alloro. En la toma se ven las almenas del Palazzo Abatellis, separado de la iglesia por una calleja llamada Vicolo della Salvezza.

Muy cerca de la esquina del Vicolo della Salvezza se puede ver la Buca della salvezza.

El tramo final de la Via Alloro. Puede verse, a la derecha, la Buca della Salvezza y a continuación el Portal del Palacio Abatellis finamente cincelado. Más adelante se encuentra la iglesia de Santa Maria della Pietà y, al fondo, el paseo marítimo del Foro Italico.

Pasando ahora delante del portal principal de la iglesia que, recordamos, se halla en la plazuela llamada Cortile della Gancia nos dirigimos hacia el portal que da acceso al Patio de la Gancia cuyo acceso, libre, se halla en la misma plazuela alargada. El portal, de aspecto igual al de la iglesia, se halla a la derecha de la fachada. Al pasar se accede al pórtico por donde se puede acceder al Archivio di Stato. Bajo el pórtico de la entrada se encuentra un fresco del '600 que reproduce el “árbol genealógico” de los Franciscanos (imagen de abajo). Junto a la entrada hay un edículo que contiene un fresco de la Virgen de los Ángeles.

El fresco del Árbol genealógico de los Franciscanos, que se extiende entre las paredes y la bóveda del pórtico, y el edículo que contiene el fresco de la Virgen de los Ángeles.

El suelo del patio está dibujado por una piedras escuadradas que crean unos triángulos recubiertos de guijarros redondeados. En el centro hay un pozo de diseño barroco y, en el lado contrario al pórtico, frente a la entrada, se halla expuesta la Campana della Rivolta que ya hemos visto en el capítulo dedicado a la Rivolta della Gancia.

El Cortile della Gancia. En primer plano el pozo barroco, al fondo el pórtico con el portal que da a la calle.

En la pared sur del patio, en el mismo lado donde está la entrada del Archivo, se encuentra el portal del Oratorio dei Terziari Secolari alla Gancia, actualmente cerrado.

El portal del Oratorio dei Terziari Secolari alla Gancia.

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Interior

La iglesia de la Gancia es un edificio con planta de cruz latina. Su interior se caracteriza por una nave única cuyas paredes descansan sobre dieciséis arcos, ocho por cada lado. Dos de ellos, con la ayuda de dos columnas de mármol, sostienen el coro alto, situado sobre el portal principal. En el coro se halla instalado, desde 1615, el monumental órgano. En el transepto se encuentran dos capillas situadas a los lados del presbiterio y una tercera situada en el extremo izquierdo del mismo. En esta última se encuentra el acceso a la cripta (cerrada al público) y al otro portal que da al exterior.

La nave única vista desde las escaleras del altar mayor. Situado sobre el portal principal puede verse el coro alto, con el monumental órgano barroco.

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Nave

La nave de la Iglesia de la Gancia tiene ocho arcos por cada lado, con la excepción del tercero del lado izquierdo que corresponde al portal lateral, a cada arco le corresponde una capilla. En el lado derecho de la nave, entre la quinta capilla (San Antonio de Padua) y la sexta (San Francisco), se encuentra el púlpito, que ya conocemos. En las paredes de la nave, entre arco y arco, se encuentran doce frescos, seis por cada lado, que representan Santos Franciscanos. Sus autores son Antonio Grano (1660-1718) y Filippo Tancredi (1655-1722).

Tres de los seis frescos que se hallan en la pared derecha de la nave (todos representan Santos Franciscanos). A la izquierda está San Luis de Tolosa, al centro Santa Isabel y a la derecha San Pedro de Alcántara. Las ventanas de las capillas, en el lado derecho, dan al Patio de la Gancia.

En la parte más alta de las paredes, en correspondencia de cada arco, se halla una ventana alargada, con una sencilla decoración entre ventana y ventana. Las paredes de color claro contrastan con el techo plano de color oscuro y recubierto de estrellas doradas, cuyo simbolismo representa el firmamento.

El techo de la Iglesia de la Gancia con sus estrellas doradas.

Dentro de las capillas se puede ver que hay varios monumentos funerarios debido a que, en el pasado, a cambio de generosas contribuciones las familias acaudaladas podían enterrar allí sus miembros más ilustres (hasta que por razones higiénicas no se prohibió el enterramiento en los lugares de culto).

Capillas en el lado izquierdo

Las capillas que se hallan en el lado izquierdo de la iglesia, comenzando desde la primera que se halla bajo el coro, son:

1ª capilla, de Santa Isabel de Hungría
2ª capilla, da la Natividad
Portal lateral
3ª capilla, de San Pedro de Alcántara
4ª capilla, de Santa Isabel (madre da San Juan Bautista)
5ª capilla, del Ecce homo
6ª capilla, de la Virgen del Rosario
7ª capilla, del Niño

La Capilla de la Virgen del Rosario con su altar decorado con taraceas de mármoles policromados.

Capilla del Niño, detalle del altar.

Capillas en el lado derecho

Las capillas que se hallan en el lado derecho de la iglesia, comenzando desde la primera que se halla bajo el coro, son:

1ª capilla, del Beato Franciscano
2ª capilla, de la Virgen de Montserrat
3ª capilla, de Jaime de la Marca y San Francisco Solano
4ª capilla, de Santa María de Jesús
5ª capilla, de San Antonio de Padua
6ª capilla, de San Francisco
7ª capilla, de la Inmaculada
8ª capilla, del Crucifijo

La Capilla de la Virgen de Montserrat. A la izquierda se ve la estatua en madera tallada de San Pascual Baylón, situada sobre el altar de la capilla. De frente (pared derecha de la capilla) se ve una pintura sobre tabla de la Virgen de Montserrat (1528), obra de Antonello Panormita.

Capilla de Santa María de Jesús. La estatua de la Virgen con el Niño que se ve sobre el altar es obra de los artistas del taller de los Gagini. La pintura de la izquierda representa las Estigmas de San Francisco, la de la derecha la Entrega de la Porciúncula a San Francisco. Mas abajo hay un releve con otra representación de la Virgen con el Niño.

La Capilla de San Antonio de Padua (en el pasado fue la capilla familiar de los Voglia). Sobre el altar, enmarcada entre columnas entorchadas decoradas con taraceas de mármol y estucos blancos, puede verse la estatua del Santo tallada en madera (siglo XIX). Las paredes están decoradas con frescos que representan momentos de la vida del Santo. A la izquierda San Antonio concede la Eucaristía a los pobres, a la derecha San Antonio sana el pie de un joven.

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Transepto

El transepto de una iglesia, como sabemos, es el espacio alargado que cruza el eje formado por la nave y el presbiterio dando lugar a la cruz latina que caracteriza la planta tradicional de las iglesias católicas (en la imagen de abajo vemos el techo del transepto de la Gancia).

En el transepto de la Gancia se hallan tres capillas cuya estructura es bastante distinta de las que hemos visto en la nave.

Una de estas capillas, la segunda a la izquierda del presbiterio, es muy alargada y en su interior, en el extremo opuesto al altar, se encuentra el acceso a la Cripta de la iglesia. Esta capilla, cuya pared exterior colinda con la Via Alloro, es la del Oratorio dei Terziari Francescani y se halla dispuesta en paralelo a la Capilla de los Desposorios. Se accede a ella a través de un arco que se encuentra en el lado izquierdo del transepto.

Las otras dos capillas se encuentran dispuestas simétricamente a la derecha y a la izquierda del presbiterio. Estas son la Capilla de los Desposorios de la Virgen, a la izquierda, y la Capilla de la Virgen de Guadalupe, a la derecha (desde hace tiempo cerrada). En el interior de ambas capillas destacan los estucos del maestro Giacomo Serpotta. La capilla de la Virgen de Guadalupe fue entregada a la Corona Española en el año 1508, sin embargo, debido a que la aparición de la Virgen de Guadalupe se remonta al 1531 hay que suponer que su nombre originario haya sido otro. En el lado derecho del transepto (ver imagen abajo) se halla la única puerta que comunica con las demás áreas del conjunto (convento y sacristía), sobre ella se puede ver un valioso lienzo del '500 con la representación de la Virgen de Loreto.

El lado derecho del transepto, con la puerta que da a la sacristía y al convento. En la pilastra del arco frontal de la nave, entre la capilla y el transepto, se halla uno de los releves (el de San Buenaventura) que pertenecieron al altar destruido por el derrumbe del 1672. En la pilastra del presbiterio, justo sobre el teclado del órgano, se ve de perfil otro de estos releves (el del Ángel).

Junto a la puerta se halla la sepultura de Juan Osorio Quiñones y, sobre el sarcófago, hay un releve que representa la muerte. Al lado del presbiterio se encuentra, cerrada por restauro, la Capilla de la Virgen de Guadalupe. Enmarcado en la pared derecha del transepto (frente a la capilla), está el cuadro que representa la Virgen de Guadalupe que se le aparece a San Juan Diego.

El cuadro de la Virgen de Guadalupe que se le aparece a San Juan Diego, situado delante de la Capilla de la Virgen de Guadalupe.

El lado izquierdo del transepto tiene una estructura parecida al derecho, con la diferencia que en la pared del fondo se halla el arco que da acceso a la Cappella dell'Oratorio dei Terziari Francescani (en italiano es como se llaman los miembros de la Tercera orden de San Francisco). Pasando por el arco se hallan: a la izquierda el acceso a la Cripta, cerrada por unos derrumbes, y el portal neoclásico que da al patio exterior, también cerrado; a la derecha el altar con un Crucifijo del siglo XVI tallado en madera (esta capilla, con su Crucifijo, la hemos visto en las imágenes del capitulo dedicado a Las decoraciones originarias de la iglesia).

El brazo izquierdo del transepto visto desde el derecho (se ve el altar de perfil). También vemos los otros dos releves del Gagini que pertenecieron al altar del '500 destruido en el terremoto del 1672, en la pilastra de la nave se ve San Bernardino de Siena (a su izquierda la Capilla del Niño) y, en la pilastra del presbiterio, la Anunciación.

Flanqueando el presbiterio se halla la Capilla de los Desposorios de la Virgen, fundada en 1509. Su altar está decorado con el cuadro los Desposorios de la Virgen (Sposalizio della Vergine), pintado entre 1520 y 1530 por Vincenzo degli Azani, conocido pintor renacentista fallecido en 1557 (no se conoce la fecha de su nacimiento en la ciudad de Pavia). Los frescos de las paredes laterales y de la bóveda son de Filippo Tancredi.

La Capilla de los Desposorios de la Virgen. A la izquierda el fresco que representa Aarón que ofrece el trigo a Dios. Al centro del altar se ve un gran Tabernáculo de latón dorado sobre el cual se halla el cuadro de los Desposorios de la Virgen, enmarcado entre estucos de Giacomo Serpotta. A la derecha otro fresco de Filippo Tancredi que reproduce Moisés que recibe los exploradores.

La estructura de esta capilla es idéntica a la de la Virgen de Guadalupe, fundada en 1508, con el techo de bóveda cruzada iluminado por un tragaluz de forma octagonal. Ambas capillas, después de haber sido dañadas por el terremoto del 1672, fueron reformadas. Las dos están decoradas con estucos del Serpotta y frescos de principios del siglo XVIII. Sobre una cornisa de la pared derecha de esta capilla se halla una de las esculturas más celebradas de Giacomo Serpotta: el Monaguillo.

La bóveda de la Capilla de los Desposorios de la Virgen decorada con frescos de Filippo Tancredi que reproducen momentos de la infancia de Jesús. Sentado sobre la cornisa de la derecha está el Monaguillo del Serpotta.

El Monaguillo del Serpotta.

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Presbiterio

En el presbiterio de la iglesia, que no tiene ábside, se halla el altar mayor de mármoles policromados que, como ya sabemos, ha sustituido el original destruido en el terremoto del 1672. El altar está ricamente decorado con releves, candelabros, estatuas y otros objetos dorados. En el centro se encuentra un Tabernáculo en mármol y piedras semipreciosas. Detrás del altar se encuentra el otro órgano de la iglesia, que substituye el órgano barroco en la celebración de la misa.

El presbiterio de la Gancia visto desde la nave.

El altar de estilo neoclásico que substituyó el original de 1509. Sobre el altar un Crucifijo tallado en madera, detrás el conjunto de esculturas obra de Bartolomeo Berretaro y de Giuliano Mancino: Virgen de Los Ángeles con San Francisco (principios del '500). En las paredes del transepto se ven los dos frescos del siglo XVIII, a la izquierda la Última Cena, a la derecha el Exodo.

La bóveda del presbiterio con el fresco de San Francisco en la Gloria de Cristo, obra de Antonio Grano (Palermo 1660-1718).

Información practica

La Gancia se puede visitar de lunes a sábado desde las 9:30h hasta las 13:30h, el precio de la entrada es de 2.50 €.
Las visitas se suspenden durante el oficio de la misa.
Los horarios de misa son:
de lunes a sábado, a las 8 de la mañana
los domingos y festivos, a las 11 de la mañana.

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