El interior del Oratorio de Santa Cita.

Uno de los lugares que más representa el barroco palermitano es, sin duda, el Oratorio del Rosario di Santa Cita. Sus esculturas sobre estuco, obra de Giacomo Serpotta, son uno de los mejores ejemplos del nivel alcanzado por ese arte en la ciudad de Palermo.
El Oratorio de Santa Cita fue construido en 1686, suplantado otro edificio creado en el siglo anterior. Las decoraciones del salón principal, que le han dado fama mundial, fueron realizadas hacia finales del '600. Las decoraciones del presbiterio, desde el cual se oficiaba la misa para los cofrades (los oratorios eran lugares de culto privados), fueron creadas, también por el Serpotta, hacia el año 1718.
El tema principal de todo el aparado decorativo son los 15 Misterios del Rosario, escenificados al interior de unos marcos llamados "Teatrini" por su mismo creador, quien dijo inspirarse en las esculturas renacentistas de Antonello Gagini (se puede ver un ejemplo de ellas en la colindante iglesia de Santa Cita). Se trata de unos escenarios, que como sugiere su nombre, tienen el aspecto del escenario de un pequeño teatro. Dentro de estos "Teatrini" se representa una escena estática cuya expresividad más que a una escultura se parece a una pintura. Asociadas los misterios hay unas esculturas de figuras femeninas que representan la alegoría de unas Virtudes Cristianas (las alegorías del Serpotta, inspiradas al manierismo francés, se pueden ver en numerosas iglesias de Palermo).

Al centro de la contra-fachada, la pared opuesta al presbiterio, se encuentra la representación de la Batalla de Lepanto, seguramente la más conocida escultura de este Oratorio de Santa Cita. Al haber estado Sicilia en primera línea en la lucha de la Cristiandad para sobrevivir al expansionismo del Imperio Otomano, la Batalla de Lepanto, después de más de un siglo de su acontecer, seguía siendo percibida por la cultura isleña como el momento clave de su historia más reciente. En ella el Serpotta quiso remarcar la intervención divina (representada por la Virgen), que en los momentos más difíciles de la historia siempre actúa a favor de la Cristiandad.

El interior del Oratorio de Santa Cita visto desde el presbiterio. Al centro de la contra-fachada se hallan los estucos que representan la Batalla de Lepanto.

Los oratorios fueron los lugares privados de reunión y oración de los miembros de sus respectivas congregaciónes. En su interior, además de dedicarse al culto, los miembros organizaban las actividades que su asociación desarrollaba en el tejido social de la comunidad. Estos dos intereses estaban reflejados en la estructura arquitectónica de su centro de reunión y actividades: el oratorio. Aunque el nombre "Oratorio" se utiliza también para definir todo el edificio, el verdadero oratorio, el lugar destinado a la oración, es un salón de planta rectangular, bastante más recogido de lo que sería la nave de una iglesia, donde, además de orar, se organizaban las actividades de la congregación. En uno de sus extremos hay un altar, para ejercer las funciones religiosas, en el otro una mesa de asamblea, para ejercer las funciones de reunión y organización de las actividades. Unos bancos de madera, adosados a las paredes laterales, permitían a los presentes dirigir su atención al altar, o a la mesa de asambleas, sin tener que cambiarse de sitio. En este arreglo los miembros de la congregación nunca se daban las espaldas entre si.

Desde los "scranni" (bancas laterales), los presentes podían dirigir su atención hacia todo el interior del oratorio, sin moverse y sin dar las espaldas a los otros cofrades. Las bancas, finamente decoradas, muestran un dibujo geométrico que se entona con el piso. La puerta abierta que se ve al fondo, por donde actualmente acceden los visitantes, conecta con el Camerone, o sea la sacristía del oratorio.

Detrás de la mesa de asamblea se halla el antioratorio, la antesala del oratorio. En el se encuentra la galería con los retratos de los rectores y la tabla (Tabella) donde se enumeran los rectores (Superiori) que tuvo la congregación.

La mesa de asamblea originaria se ha perdido, en su lugar está la que vemos en la imagen, donde se halla el Libro de Visitas. El cuadro que cuelga de la pared representa la Adoración de los Reyes Magos y es obra del pintor Pietro d'Asaro (1625-1713). Las dos puertas, por donde los miembros de la congregación accedían al oratorio, dan al antioratorio.

En el antioratorio se abren cuatro portales y cuatro ventanas. Dos portales dan al oratorio y dos al pórtico, conectado a través de una escalera con el portal exterior que da a la Via Valverde. Las cuatro ventanas, dos en cada pared exterior, pertenecen a la sencilla fachada exterior del oratorio (ver descripción del exterior y del claustro en la otra página).

Los dos portales del antioratorio que dan al pórtico del primer piso del claustro. El portal de la izquierda da al oratorio, la ventana de la derecha se abre en la fachada de la Via Valverde.

[]

El salón del oratorio

El salón del Oratorio de Santa Cita tiene una estructura parecida a los demás de la ciudad. Todos se caracterizan una considerable altura que permite dividir el espacio vertical en dos planos, claramente separados entre si por un entablamento. El primero, donde se desarrollan las actividades terrenales de la congregación, llega hasta la altura del dintel de las puertas. En el están las bancas destinadas a hospedar los miembros de la congregación (paredes laterales), la mesa de asamblea, donde se hallan los aposentos de los Superiori (contra-fachada), y el presbiterio, destinado a la funciones religiosas, cuya altura sobrepasa el primer plano y conecta con el segundo. El segundo plano simboliza lo celestial, en el se hallan las ventanas, rodeadas por ángeles y angelitos, que reafirmaban el simbolismo. Las demás obras de arte presentes, las esculturas que representan los 15 misterios incluidos en el rezo tradicional del Rosario y unas alegorías, empujan la mirada de los presentes hacia arriba.

La pared lateral derecha, cerca de la contra-fachada. Las alegorías sentadas en la repisa representan la Prudencia y la Música. En el Teatrino bajo la ventana se representa la Anunciación, también llamada Encarnación, que pertenece a los Misterios Gozosos. Los angelitos, situados entre las alegorías en la repisa, imitan la escena representada en el "Teatrino". La culebra, que se ve enroscada el el cuadro, en dialecto siciliano "Serpuzza", es una "firma" del autor de las esculturas, el Serpotta.

Los misterios están escenificados dentro de unos marcos, llamados Teatrini por su mismo autor, el cual declaró inspirarse en los releves esculpidos por Antonello Gagini en la tribuna del ábside-presbiterio de la Catedral. La tribuna del Gagini con el tiempo se ha perdido, sin embargo al tener las obras del escultor renacentista un patrón común, es posible hacerse una idea de ellas visitando la Iglesia de Santa Cita.

Detalle del altar renacentista de la iglesia de Santa Cita, esculpido por Antonello Gagini. Su obra servirá de inspiración al Serpotta (fijarse en como la decoración de las pilastras del altar se parece a la de las pilastras que enmarcan las ventanas del oratorio).

En el oratorio hay quince teatrini (sin contar con la escena central de la Batalla de Lepanto que, aunque sea más grande, reproduce esta misma configuración). Estos teatrini forman tres grupos de cinco cada uno, reproduciendo de ese modo la serie original* de los tres Misterios del Rosario (los Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos). Cinco de ellos, los que representan los Misterios Gloriosos se hallan en la contra-fachada, rodeando la escena central de la Batalla de Lepanto. Los demás quedan representados en las dos paredes laterales del oratorio y en la fachada del presbiterio, sobre la puerta que conduce a la sacristía (hay una puerta a cada lado del presbiterio). En el lado izquierdo están representados los Misterios gozosos y en el lado derecho los Misterios dolorosos. En la repisa de las ventanas, sobre cada escena, hay unos angelitos que, jocosamente, imitan el misterio representado bajo ellos.

* La cuarta serie, la de los Misterios Luminosos, fue incluida en el Rosario de la Virgen María por el Papa Juan Pablo II el 16 de octubre de 2002 con su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae (Wikipedia).

[]

La Batalla de Lepanto

El tema central de las decoraciones del Oratorio de Santa Cita se desarrolla en la contra-fachada y se centra en la intervención divina que, a pesar de las debilidades inherentes a la naturaleza humana, se hace manifiesta en los momentos históricos que moldean el futuro de la humanidad. El momento histórico, escogido por la congregación del Oratorio del Rosario de Santa Cita, fue la Batalla de Lepanto, escenificada por el Serpotta en el centro de la contra-fachada. Para ello el artista utilizó el mismo marco de los Teatrini que agrandó considerablemente para resaltar la escena representada.

La parte alta de la contra-fachada donde se halla la representación de la Batalla de Lepanto. A su alrededor se ven los cinco Teatrini que representan los Misterios Gloriosos.

La celebración de la Batalla de Lepanto, acontecida el día 7 de octubre de 1571, es sin duda la escultura más celebrada de este oratorio. La victoria de la flota cristiana (Liga Santa), que detuvo la expansión de la potencia Otomana en el Mediterráneo, está escenificada por unos barcos que proceden desde la izquierda y van ocupando el centro de la escena. La intervención divina, que determina el resultado de la contienda, está representada por la Virgen del Rosario que, desde el cielo, vela por la Cristiandad. La representación de la insensatez humana, que lleva a la desgracia de la guerra, queda reflejada en los dos jóvenes sentados en la repisa, el cristiano a la izquierda y el musulmán a la derecha, separados por la tragedia de la guerra, la cual queda simbolizada por los arcabuces y la armadura (ver imagen abajo).

[]

Los Misterios Gozosos

El rosario (del latín rosarĭum «rosa») es un rezo tradicional católico que conmemora veinte «misterios» (15 en la forma tradicional) de la vida de Jesucristo y de la Virgen María, recitando después de cada uno de ellos un padrenuestro, diez avemarías y un gloria al Padre. Es frecuentemente designado como Santo Rosario por los católicos. (Wikipedia)

La congregación del Oratorio del Santissimo Rosario di Santa Cita quiso que se representase la serie completa de los 15 misterios según este orden: la primera serie comenzando desde la izquierda hasta llegar al presbiterio, la segunda a la derecha según el mismo patrón, y la tercera en la contra-fachada (sobre la mesa de asamblea y frente al altar).

La pared lateral izquierda (mirando hacia el altar) del oratorio. Bajo las cuatro ventanas laterales se escenifican los primeros cuatro misterios (el quinto se halla sobre el portal a la izquierda del presbiterio).

Los Misterios Gozosos representan la primera serie del tradicional rezo y relatan la primera etapa del nacimiento del Cristianismo, desde la Anunciación hasta la infancia de Jesús.

La representación del primer Misterio Gozoso, La Encarnación, con las alegorías de la Prudencia y de la Música.

El segundo Misterio Gozoso, La Visitación, con las alegorías de la Hospitalidad y de la Familia.

El tercer Misterio, La Natividad, con la Paz y la Gloria.

El cuarto Misterio, La presentación en el templo, con la Ley y la Obediencia.

El quinto Misterio, El Niño Jesús perdido y hallado en el templo, en la pared del presbiterio. A su derecha se ve la estatua de Ester.

[]

Los Misterios Dolorosos

Los Misterios Dolorosos representan cinco etapas de la Pasión de Cristo, desde la Oración de Jesús en el huerto hasta la Crucifixión.

La pared lateral derecha del oratorio. Bajo las cuatro ventanas laterales se escenifican los primeros cuatro misterios (el quinto se halla sobre el portal a la derecha del presbiterio).

La representación del primer Misterio Doloroso, La oración en el Huerto, con las alegorías de la Resignación y de la Victoria.

El segundo Misterio Doloroso, La flagelación, con las alegorías de la Ley del hombre y de la Constancia.

El tercer Misterio, La coronación de espinas, con la Penitencia y la Gloria.

El cuarto, Jesús con la Cruz a cuestas, con la Fortaleza y la Mansedumbre.

El quinto Misterio, La crucifixión, en la pared del presbiterio. A su izquierda se ve la estatua de Judit.

[]

Los Misterios Gloriosos

Los cinco Misterios Gloriosos tratan de la Resurrección, Ascensión del Señor al Cielo, La venida del Espíritu Santo, La Asunción de María al Cielo y La Coronación de María. Todos se hallan representados en la parte alta de la contra-fachada, alrededor de la representación de la Batalla de Lepanto.

El primero de los Misterios Gloriosos, la Resurrección, representado sobre el portal derecho (entrando desde el antioratorio).

El segundo Misterio Glorioso, la Ascensión del Señor al Cielo, representado sobre el primero.

El tercer Misterio, La venida del Espíritu Santo, sobre el portal izquierdo.

El cuarto, La Asunción de María al Cielo, representado sobre el tercero.

El quinto misterio, la La Coronación de María, representado al centro, sobre la Batalla de Lepanto.

[]

Presbiterio

El presbiterio, donde se oficiaban las funciones religiosas, se encuentra ligeramente más realzado con respecto al suelo del oratorio. En sus paredes se encuentran dos cantorie (balcones con función de coro) recubiertas de pintura dorada y enmarcadas en decoraciones de estuco. El altar en mármoles policromados, obra del escultor Gioacchino Vitagliano, contrasta con los demás elementos del presbiterio pero, al mismo tiempo, introduce una nota de color que no desentona con el blanco y el dorado que le rodea. El cuadro de altar, pintado por Carlo Maratta (1625-1713), representa la Virgen del Rosario.

El presbiterio con su altar neoclásico de mármoles policromados. La elevación de tres peldaños sobre el piso del presbiterio, que a su vez queda un peldaño más arriba del piso de la sala, hace que sea visible desde todo el oratorio. En el crespón dorado, sobre el arco frontal, se puede leer Rigabo hortum meum plantationum que significa "He regado mi jardín de plantas" (Libro del Eclesiástico, capítulo 24 versículo 42).

El cuadro de altar del Maratta que representa la Virgen del Rosario.

La cúpula del presbiterio. El fresco, que representa la Gloria de los cielos, es de autor desconocido.

[]

Antioratorio

El antioratorio, como ya hemos visto a principio de página, es la antesala del oratorio. En el se hallan los dos portales exteriores del oratorio y las dos puertas que se hallan en los extremos de la fachada interior. Los dos portales se abren en el pórtico del primer piso del claustro que este oratorio comparte con la iglesia de Santa Cita (ver descripción del exterior y del claustro en la otra página). Entre los dos portales que dan al interior del oratorio se halla una Tabella (tabla) donde se enumeran los "Superiori" (directores) que ha tenido la congregación. En las paredes del antioratorio se expone una galería de cuadros que representan varios miembros ilustres de la congregación.

La fachada interior del antioratorio. En ella están los dos portales de acceso al oratorio, no obstante en la actualidad se accede a través de la que fue la sacristía, donde se halla la tienda-recepción y se abona la entrada.

Un detalle de la Tabella donde se especifica que el listado comienza a partir del año 1598 debido a que las notas anteriores, que se remontaban a la fundación de la Compagnia del Santísimo Rosario di Santa Cita en el año 1575, se han perdido.

Retratos del antioratorio, entre las dos ventanas que dan a la Via Valverde.

El techo del antioratorio con su decoración de la segunda mitad del '700 en estilo neoclásico. Al centro del techo se ve el emblema de la Compagnia del Santísimo Rosario di Santa Cita (un corazón con un rosal y una corona). De frente, al centro de la banda en la cornisa, se ve un medallón dedicado a Santa Ana. Otros tres medallones, no visibles en esta imágen, reprentan Santa Rosalía de Palermo, Santa Oliva y Santa Agueda.

[]

Algo de historia

Los orígenes de la Compañía del Rosario de Santa Cita se remontan al año 1575 cuando se construyó el primer oratorio. Este sería suplantado por el actual edificio, estrenado en 1686. A esta misma época se remonta la pavimentación, en taraceas de mármoles policromados y aspecto geométrico.

El suelo del oratorio.

Antes de finales de siglo, el Serpotta terminará de realizar la completa decoración del oratorio. Mientras tanto fue encargado, al conocido pintor Carlo Maratta, el cuadro de altar que representa la Virgen del Rosario. Para enmarcar la valiosa pintura del Maratta, a primeros del siglo XVIII, la compañía volverá a contratar el Serpotta el cual, en el año 1718, finalizará las decoraciones del presbiterio. Los trabajos de acabados dorados, en las esculturas del oratorio, fueron realizados por el pintor Michele Rosciano.

Adoración de los Reyes Magos, de Pietro d'Asaro (1579-1647), en la contra-fachada.

Información practica

El portal exterior Oratorio de Santa Cita (ver la página dedicada al exterior y claustro) se encuentra en la Via Valverde, que baja desde la Via Roma (frente al Palacio de Correo) hacia la zona portuaria. Su interior se puede visitar de lunes a sábado, desde las 09:00h hasta las 18:00h.
El precio del billete es de 4€. Los menores de 17 años y los estudiantes tienen un descuento que reduce su precio a 1€. Para los menores de 7 años la entrada es libre.
Es posible sacar un billete que permita visitar, además de este, también el Oratorio de San Domenico. En este caso su precio es de 6€.

Licencia de Creative Commons
Guía de Palermo y Sicilia by http://panormus.es is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License