El interior de la iglesia visto a través del portal.

La iglesia de Santa Cita (ubicación), hoy Parroquia de San Mamiliano, es un edificio de considerables proporciones que halla el el barrio histórico de la Loggia. Su nombre nos recuerda el del más conocido Oratorio de Santa Cita, que forma parte del mismo conjunto y al cual se puede acceder desde el interior de la iglesia, a través de una puerta situada en el presbiterio. En el interior del templo se pueden admirar unas valiosas obras de arte.

Exterior

Los tres portales de la fachada en la Via Saquarcialupo.

Los tres portales de la fachada de Santa Cita, cada uno de los cuales tiene su escalera, se encuentran casi al final de la Via Squarcialupo, frente al Conservatorio Bellini. Sobre el portal principal, que como ya veremos es el único que da acceso al interior del templo, se ve un releve del perro con el hacha en la boca cuya simbología se asocia a Santo Domingo de Guzmán y a su orden que, a partir del siglo XV, se hizo cargo de esta iglesia. Otros releves simbolicos de hallan sobre el portal izquierdo (Caridad: un corazón en la mano izquierda) y derecho (Fe: un pez colgando de la mano derecha).

Detalle de la fachada.

De las tres naves de la iglesia tan solo queda la central, debido a las destrucciones causadas por la II Guerra Mundial que han conllevado el derribo de las dos naves laterales. En lugar de la nave izquierda se halla una hilera de edificios, dispuestos a a lo largo de la Via Valverde, Esta calle, que sube hasta la Via Roma, siempre está transitada por los turistas que, por su cuenta o en excursiones guiadas, acuden a visitar el Oratorio de Santa Cita (muy pocos de ellos saben que también es posible llegar al oratorio desde el interior de la iglesia).

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Interior

El interior de Santa Cita tiene una planta de cruz latina que mide, aproximadamente, unos 65 metros de largo por unos 40 de ancho. Su única nave, restaurada después de que fueran removidas las dos naves laterales, está bien iluminada por las ventanas dispuestas en correspondencia de los arcos que, en el pasado, daban acceso a las naves laterales.

La única nave de la iglesia.

En el transepto, cuyas dimensiones son considerables, se encuentran cuatro capillas, dos por cada lado dispuestas paralelamente al presbiterio, y los dos altares situados en los extremos del transepto.
El brazo derecho del transepto está, en parte, ocupado por unos bancos orientado hacia la Capilla del Rosario, colindante con el presbiterio. El altar está dedicado a la Madonna della Speranza, representada con el Niño en sus brazos (en Italia la Virgen de la Esperanza no representa, como en España, a la Virgen embarazada antes de la Natividad, si no a la Fe en Cristo dentro de las adversidades).

El brazo derecho del transepto con, al fondo, el altar de la Madonna della Speranza. A la izquierda se ve el Crucifijo de tamaño natural tallado en madera en 1614 por Salvatore Passalacqua, detrás está la Capilla del Rosario.

En el brazo izquierdo del transepto se halla el órgano, de moderna construcción, escondiendo a la vista el altar dedicado al fraile capuchino Ion Kostist (1556 - 1625), nativo de Rumania y beatificado por el Papa Juan Pablo II con el nombre de Geremia da Valacchia.
Las cuatro capillas custodian algunas obras de arte de cierto valor que, afortunadamente, se han salvado de las destrucciones de la guerra.

El brazo izquierdo del transepto con el órgano, el púlpito y la pila bautismal. Se ven los dos arcos, de distinto tamaño, de las capillas Trabía y Scirotta.

En el lado derecho, como ya sabemos, se encuentra la Capilla del Rosario, enteramente decorada con mármoles policromados. Su escultor fue Gioachino Vitagliano (1669 - 1739), activo entre los siglos XVII y XVIII. En la bóveda, enmarcados entre estucos blancos, se hallan los cinco frescos del pintor Piero dell'Aquila (Marsala 1630 - Alcamo 1692) que representan los Misterios Gloriosios (el mismo tema decorativo desarrollado en el Oratorio de Santa Cita). El cuadro de altar, pintado en el siglo XVII, representa la Virgen del Rosario.

La Capilla del Rosario.

La otra capilla de este lado derecho se llama Capilla de los Misterios de la Luz. En ella se encuentra uno de los des arcos renacentistas esculpidos por Antonello Gagini presentes el esta iglesia (el otro se halla en el ábside). Al interior del arco hay un mosaico que representa la Última Cena, creado en 2003 por el mosaiquista albanés Josif Droboniku. Frente al arco del Gagini, justo en el centro de la capilla, está la escultura renacentista de la Piedad, obra de Giorgio Brigno (Milán ¿? - Palermo 1503), también conocido como Giorgio da Milano. En en la pared derecha se encuentran las pinturas que representan la Anunciación y, bajo la ventana la Transfiguración de Jesús. En las pinturas de la pared izquierda están representadas las Bodas de Caná y, al fondo, el Bautismo de Jesús.

La Capilla de los Misterios de la Luz.

Dispuestas simétricamente a las capillas del lado derecho hay otras dos en el lado izquierdo. La primera es la Capilla Trabía, fundada por una conocida familia aristócrata de Sicilia, cuyos miembros más ilustres están sepultados en la cripta que se encuentra en el subsuelo de la capilla. La segunda, casi oculta tras el órgano, es la Capilla Scirotta. En ella, esculpido por Antonello Gagini en 1527, se encuentra el sarcófago de Antonio Scirotta.

El sarcófago de Antonio Scirotta, esculpido por Antonello Gagini.

El presbiterio y el ábside de esta iglesia son de libre acceso al público y, debido a las actividades sociales de la parroquia, son muy transitados. Las paredes están decoradas con cuatro pilastras en cada lado. Sobre una repisa de mármol, al principios de la pared izquierda, se halla el simulacro, en madera tallada y barnizada, de San Mamiliano Obispo. Junto a la estatua se halla la escalera que sube al púlpito de madera. En la pared derecha se halla una tribuna, también en madera tallada. En el centro, sobre una plataforma revestida en mármol y elevada de un peldaño, está la mesa de altar.

El presbiterio y el ábside de la iglesia. Al fondo, a la izquierda del ábside, se ve la puerta abierta que conduce al claustro del Oratorio de Santa Cita.

Procediendo hacia el interior del presbiterio, que es de dimensiones considerables, nos encontramos unas pinturas que representan escenas de la vida del Cristo. Al centro se encuentra una escalera que baja a la cripta de la iglesia, a la que no hay que confundir con la más conocida Cripta Lanza di Trabía. Al final del presbiterio, a la izquierda del ábside, se halla la puerta que se abre en el claustro del antiguo convento dominicano, suprimido en 1866, que hoy la iglesia comparte con el Oratorio de Santa Cita.

El altar mayor de la iglesia, esculpido por Antonello Gagini.

El altar mayor renacentista es la obra de arte más valiosa de la iglesia. Fue comisionado al reconocido escultor Antonello Gagini por la Orden de Predicadores que, a partir del siglo XV, se hizo cargo de la iglesia de Santa Cita. En el centro del conjunto puede verse un releve que representa la natividad y, sobre el, otro releve que representa la muerte de Santa Zita de Lucca (Santa Cita). El arco está decorado, en la parte frontal, con varios releves que representan la vida de Santos Dominicanos. El marco interior del arco está decorado con más releves que representan momentos de la vida de Santa Cita, patrona de las trabajadoras domesticas.

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Algo de historia

La iglesia de Santa Cita fue fundada, a principios del siglo XIV, por iniciativa de una comunidad de mercantes originarios de la ciudad toscana de Lucca. Estos quisieron que la iglesia fuese dedicada a la patrona de su ciudad, Santa Zita, que en el idioma toscano de la época se llamaba Cita. En esa época se fueron estableciendo en la ciudad varias comunidades de mercantes originarios de otras ciudades mediterráneas. Estas comunidades fundaron unas iglesias dedicadas a los santos venerados en sus tierras. Por ejemplo las iglesias de San Raniero de Pisa, de Eulalia de Barcelona, de San Giorgio dei Genovesi, etcétera.

En el siglo XV, cuando la iglesia pasó a los cuidados de la orden dominicana, la pequeña iglesia del '300 será derrumbada y reconstruida. A esta época se remontan las esculturas renacentista de Antonello Gagini y la Piedad esculpida por Giorgio da Milano. A finales del '500, gracias a la contribución de acaudaladas familias residentes en el barrio, se emprendió una sustancial reforma del edificio. A estas familias, a cambio de sus contribuciones, les fueron concedidos espacios de sepulturas en las dos criptas del subsuelo del templo. Una de esas criptas se encuentra bajo el suelo de la Capilla Trabía, perteneciente a la aristócrata familia Lanza di Trabía, protagonista, en el folclore de Sicilia, de la tragedia de la Baronessa di Carini (*).

(*) Laura Lanza, conocida en los relatos populares de Sicilia como la Baronesa de Carini, fue concedida en esposa muy joven por su padre, Cesare Lanza di Trabía, al hijo y heredero del barón de Carini, Vincenzo La Grua-Talamanca. Al llegar a la edad adulta, siendo también madre, la mujer trabó una relación con otro aristócrata llamado Ludovico Vernagallo. Sorprendida por su padre al interior del Castillo de Carini mientras cometía adulterio, fue apuñalada por el. Según el cuento, después de apretarse la mano al pecho y antes de caer al suelo, la baronesa dejó en el muro del alcoba la huella de su mano ensangrentada. En la imaginación popular la mujer no será etiquetada, como solía pasar, por una adultera, si no como la ingenua víctima de una oscura maniobra de poder y alianzas entre ricas familias feudales.

Después de la reconstrucción de la iglesia, llevada a cabo en el siglo XV, hubo una ulterior reforma del edificio. Esta se llevó a cabo entre los años 1583 y 1603, y dejaría el conjunto tal y como lo vemos ahora, sin contar todavía con el oratorio, ni con su con fachada, cuya reforma en clave neoclásica se finalizó en el año 1781. En su estructura original esta iglesia contaba con tres naves, como también sugiere la considerable anchura de su fachada. Lamentablemente, a causa de los bombardeos del 1943, las naves laterales quedaron irremediablemente dañadas. El transepto, el presbiterio-ábside y el oratorio, afortunadamente, quedaron intactos. Durante las obras del restauro, llevado a cabo en la década de los '50 del pasado siglo, se prescindió de las naves laterales dejando la única nave central.

Información practica

La iglesia de Santa Cita abre a las visitas de lunes a sábado, desde las 09:00h hasta las 13:30h.