Museo etnográfico siciliano colindante la Palazzina Cinese

Museo cerrado

Actualmente cerrado en espera de renovación, este museo etnográfico fue fundado en 1909 por el médico y estudioso de antropología Giuseppe Pitrè (1841-1916). Después del traslado a esta sede, en 1935, el museo ha adoptado el nombre de su fundador.

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Museo etnográfico siciliano Giuseppe Pitrè - fachada
La fachada del museo.

La primera ubicación del museo fue el Colegio de la Assunta, antiguo convento colindante la iglesia Maria Assunta delle Carmelitane Scalze, ubicada en la Via Maqueda.

La sede actual del museo

En 1935, ya fallecido su fundador, el Ayuntamiento de Palermo adquirió el conjunto de la Palazzina Cinese en cuyas dependencias fueron trasladadas las colecciones de museo. La disponibilidad de varias salas propició la reorganización del espacio expositivo planteada por el Pitré pero nunca puesta en practica debido al poco espacio disponible en el Colegio de la Assunta.

Las dependencias de la Palazzina Cinese

El espacio expositivo se desarrolla a lo largo de una estructura de planta rectangular atravesada por un eje interior antes transitado por los carruajes que desde la verja del exterior, atravesando un patio interior, conectaban con la cochera donde hoy se custodiaban algunos carruajes antiguos.

Museo etnográfico siciliano Giuseppe Pitrè - fachada
La fachada del museo y de la Capilla Real colindante con el patio exterior de la Palazzina Cinese. Al centro se ve la puerta-cancela del eje interior que conecta con la cochera de carruajes, situada al fondo.

A la izquierda del eje interior se encuentran la Capilla Real de los Borbón-Sicilia, incluida en el recorrido museal, y las cocinas de la mansión real de la Palazzina Cinese.

A la derecha, detrás de la fachada en estilo chino dibujada por el arquitecto Giuseppe Venanzio Marvuglia, se encuentra la recepción del museo. Allí comienza el recorrido museal que termina con la visita de la Capilla Real de los Borbón-Sicilia.

Museo etnográfico siciliano Giuseppe Pitrè - vista de conjunto con Palazzina Cinese
El conjunto formado por la mansión real de la Palazzina Cinese, la Capilla Real de los Borbón-Sicilia y las dependencias de la mansión, donde se encuentra el Museo etnográfico siciliano Giuseppe Pitrè.

El Museo Pitrè tiene otra sede, al interior del restaurado Palazzo Tarallo (en el barrio de la Albergheria), donde se custodia la biblioteca de museo, que cuenta con unos 27.500 volúmenes.

¿Quien era Giuseppe Pitrè?

Los años posteriores a la Unidad de Italia

El fundador del museo desarrolló su actividad profesional de médico en los años que siguieron a la Unidad de Italia (1860) cuando, debido a la unificación, el sistema productivo de la isla, totalmente artesanal, tuvo que competir con el más desarrollado modelo económico del norte.

El empobrecimiento de la burguesía

Los oficios tradicionales de la isla creaban productos de buena calidad, pero que no podían competir en precio con los productos industriales del norte. Esta circunstancia trajo el empobrecimientos de amplios estratos de la población, toda una clase social que antes de la unificación nacional lograba llevar una existencia prospera y decorosa.

Muchos burgueses que habían participado activamente al proceso de unificación nacional fueron tomando conciencia de las consecuencias negativas que este proceso iba acarreando. Entre ellos el Pitré, quien se había enrolado muy joven en el ejercito de Giuseppe Garibaldi.

Museo etnográfico siciliano Giuseppe Pitrè - entrada carruajes
La verja del eje interior del museo. Se ve el cartel donde se comunica que el museo queda cerrado por restauro (ver), la foto es del 5 de enero de 2018.

El oficio de médico del Pitrè

Al ejercer su profesión de médico, el Pitrè pudo comprobar en primera persona este proceso de empobrecimiento social cuando los pacientes no se encontraban en condición de pagar sus honorarios.

El pago en especias

Decidió entonces aceptar el pago en especie, gracias al cual quienes no disponían de dinero podían tener acceso a las curas médicas dando algo a cambio.

Este tipo de pago incluía todo tipo de objeto de uso domestico, tejidos, juguetes, además de instrumentos utilizados en talleres artesanales cuyo uso se iba perdiendo debido a la llegada de los productos industriales del más desarrollado norte de Italia.

La fundación del primer museo etnográfico

Fue así que Giuseppe Pitré tuvo la idea de aprovechar la gran cantidad de objetos, que los empobrecidos pacientes le entregaban como pago de sus servicios, para crear un museo con el fin de perpetuar la memoria de un mundo que estaba destinado a desaparecer.

La colección de relatos

A veces se encontraba en la situación de atender personas que lo habían perdido todo y no tenían ningún objeto que ofrecer. En este caso aceptaba como pago el relato de cuentos tradicionales, antiguas costumbres, refranes, conjuros, acertijo, creencias, juegos de niños, etcétera.

El trabajo literario antropológico

El trabajo de recompilar y ordenar toda esta información, al que dedicó 42 años de su vida (entre 1871 y 1913), fue la creación de la Biblioteca de la tradiciones populares sicilianas, una enciclopedia del folclore isleño en 25 volúmenes.

Basándose en los relatos de sus pacientes el Pitré publicó, además, unos ensayos dedicados a la Gramática de los dialectos de Sicilia, al Trabajo de médicos, cirujanos y boticarios desde el siglo XIII al XVIII, a la Vida en Palermo hacia cien años y más.

Todo se custodia en el Museo Pitré

Los 25 volúmenes originarios de la Biblioteca delle tradizioni popolari siciliane, además de los Manuscritos raros, 28 Cinquecentine, un centenar de librillos y la correspondencia personal del Pitré se custodian al interior del museo Pitré. También se encuentran todos los muebles, la estantería de libros y la mesa de trabajo del estudioso.

El trabajo del Pitré inspira la narrativa realista

Sus publicaciones sobre Cuentos novelas y relatos populares y las historias de Giufà, inspirarán el celebre novelista siciliano Giovanni Verga.

Giufà es un personaje de los cuentos de niños de Sicilia. Se trata de un joven algo tocado de cabeza cuya inocencia, con un toque de pícara malicia, le permite siempre salirse con las suyas de todos los embrollos que va creando. Como personaje popular se supone sea originario de Anatolia, siendo su nombre original Nasreddin, popularizado luego en el mundo árabe con el nombre de Jusuf del cual procede, en siciliano, el nombre de Giufà.

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