Museo y teatro estable de la Opera dei Pupi

Este museo se encuentra

en el barrio de la Kalsa de Palermo, entre la Piazza Marina y el Foro Italico (ver ubicación). En el se expone una colección de las marionetas que fueron utilizadas por los últimos Pupari (titiriteros) de Sicilia, poco antes de que la llegada de la televisión le arrebatara todo su público. En la sala principal del museo se encuentra un teatro estable reconstruido utilizando los materiales originales y todos los demás elementos que permitían escenificar la Opera dei Pupi.

Museo de las Marionetas - el teatro del Museo Antonio Pasqualino
El teatro estable del Museo Antonio Pasqualino. Como se puede ver se trata de un teatro informal y de reducido tamaño, pues las reducidas dimensiones de las marionetas permiten un aforo de unas 100 plazas, o menos en algunos casos. El escenario tiene un tamaño equivalente a una televisión de unas 80/90 pulgadas y el espacio a su alrededor está cubierto con paneles para ocultar los titiriteros. Más adelante veremos como el teatro de Catania y levante isleño, donde se utilizaban marionetas de mayor tamaño, tiene un escenario más ancho, pero menos profundo, y en su sala podían caber más de 200 espectadores.

El museo lleva el nombre de Antonio Pasqualino, su fundador, quienes renunció a una prometedora actividad de médico para dedicarse a la antropología y al estudio de la cultura popular de Sicilia.

Aficionado desde niño a la Opera dei Pupi, y consciente de la inminente desaparición de este arte, quiso rescatarla y conservar su legado para las generaciones venideras. Para ello fundó, en 1965, la Associazione per la conservazione delle tradizioni popolari. Con la ayuda de su esposa, la danesa Jeanne Vibaek, recorrió la isla en búsqueda de los últimos "Pupari" que, desde el siglo XIX, se pasaban el oficio de padres a hijos. Invirtiendo la fortuna familiar, en unos años el matrimonio Pasqualino-Vibaek logró reunir y salvar de la destrucción varias piezas procedentes de distintos lugares de la isla, además de dos teatros enteros cedidos por sus propietarios, constituyendo la más extensa y variada colección de marionetas sicilianas existente en la actualidad.

Gracias a la actividad de Antonio Pasqualino, cuyo nombre se ha ligado a este museo después de su fallecimiento (1995), se ha logrado revivir un arte que, de otro modo, se hubiera perdido para siempre. Su historia ha inspirado, en 2007, la película-documental L'infanzia di Orlandino.

Horarios de visita y precios

El museo abre al público todos los días de la semana. De martes a sábado hace horario continuado abriendo a las 10:00 y cerrando a las 18:00. Los domingos, festivos y lunes abre solo por las mañanas, desde las 10:00 hasta las 14:00.

Todo el año se programan espectáculos que pueden tenerse en el teatro de museo o en otras sedes. El programa se publica en la página web del Museo Antonio Pasqualino.

Museo de las Marionetas - entrada
La entrada del Museo, a la derecha, tal y como se ve al venir desde la Piazza Marina. De frente está el Palazzo Butera, situado a lo largo de la Via Butera y también visible desde el paseo-mirador de la Passeggiata delle Cattive situado sobre las murallas del barrio de la Kalsa.

En el marco de la iniciativa Festival di Morgana, que tiene lugar cada año durante el mes de noviembre, las marionetas expuestas en el museo cobran vida por las manos expertas, y las voces, de los titiriteros que han heredado este antiguo oficio. Los espectáculos son gratuitos y se puede reservar plaza con antelación en la recepción del museo. Al festival están invitadas compañías de otros países, a veces lejanos, que muestran su repertorio al público local. Estas compañías suelen dejar algunas de sus marionetas y escenarios para que sean expuestas en el museo.

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La Opera dei Pupi

Este teatro popular, cuyos personajes son interpretados por marionetas, se ha originado en Sicilia a principios del siglo XIX. La Opera dei Pupi, inspirada en los poemas de caballería, se representaba al interior de teatros estables, presentes en las principales ciudades, y en teatros al aire libre, que las compañías montaban en las plazas de los pueblos donde se desplazaban durante las fiestas patronales. Después de haber sido rescatada del olvido por el fundador de este museo, en 2001 la Opera dei Pupi ha sido reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Museo de las Marionetas - exposición marionetas con escenario
La sala del museo donde se guardan las marionetas utilizadas en la tradicional Opera dei Pupi.

Según los datos de los que se dispone, tampoco ha habido en el pasado mucha literatura sobre este tema tradicionalmente ligado a unas clases sociales donde predominaba el analfabetismo, el origen del Opera dei Pupi se remonta a la primera mitad del siglo XIX. Como creador de las corazas de metal y de los mecanismos que permiten al titiritero mover las marionetas, se reporta el 'Puparo' Liberto Canino, del cual hay expuestas en el museo algunas marionetas.

Museo de las Marionetas - Dama
La Dama. Una de las primeras marionetas, creada en 1800 por Liberto Canino. Se ve como en las primeras marionetas faltaba la varilla que permite mover le brazo izquierdo.

La Opera dei Pupi, tal y como ha llegado hasta nuestros días, tomó forma alrededor de la mitad del siglo XIX, siendo por aquel entonces ya asimilado todo el repertorio de temas y la organización del espectáculo. El oficio del Puparo era familiar y cada familia formaba una compañía. La representación de una Opera dei Pupi completa era repartida en actos que se escenificaban a lo largo de varios días, algo así como los capítulos de una moderna serie de televisión. Tanto en las ciudades como en los centros menores la función era publicitada por un cartel que estaba repartido en recuadros que anunciaban la trama de cada función. La gráfica de estos carteles era la misma empleada en los Carretti Siciliani.

Museo de las Marionetas - cartel publicitario Opera dei Pupi
Un ejemplo de cartel con el que se anunciaba una Opera dei Pupi. La escena en alto a la derecha muestra el duelo entre el rey Mambrino y Roldán.

Los temas tratados por este tipo de arte popular, cuyo público referencial fueron los niños, se inspiran en los poemas épico-caballeresco, sobre todo el Cantar de Roldán, el Orlando furioso y la Jerusalén liberada. Los espectáculos, después de la representación principal, se concluían con la representación de una Farsa, dirigida a los mayores que acompañaban los niños, cuyos personajes se inspiraban en la Comedia del Arte y el repertorio folclorista de Sicilia. Los temas eran muchas veces irrespetuosos y burlescos hacia las clases dominantes. Para no ser reprimidos por las autoridades, los Pupari solían mezclar el dialecto siciliano con el Baccagghiu, un argot utilizado también en los ambientes del hampa, que hacía el dialogo casi incomprensible para los espectadores burgueses.

Museo de las Marionetas - pupi del folclore de Sicilia
Personajes de Farsa inspirados en el repertorio del folclore de Sicilia.

La Opera dei Pupi perdió sus seguidores a partir de los años '60 del pasado siglo por la llegada de la televisión en todos los hogares. En unos pocos años desapareció casi por completo, quedando tan solo unos espectáculos baratos, y de mala calidad, que se ofrecían a los turistas. En tiempos más recientes, gracias al legado de Antonio Pasqualino, los descendientes de los antiguos Pupari han revivido este antiguo arte que, gracias también a la contribución de artistas como Renato Guttuso (*), está viviendo un nuevo auge. El público, hoy como antaño, está compuesto de niños, jóvenes, adultos y ancianos, siendo estos últimos los que hacen de enlace entre el pasado y la actualidad.

(*) El conocido pintor siciliano ha diseñado, para el teatro estable del Museo Antonio Pasqualino, el escenario de la obra derivada del cuento La foresta-radice-labirinto de Italo Calvino.

Museo de las Marionetas - escenario de La foresta radice labirinto
El escenario de La foresta radice labirinto pintado por Renato Guttuso.

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Los Pupi (marionetas sicilianas)

Los Pupi de Sicilia representan una evolución de la tradicional marioneta, la cual se maniobra utilizando un conjunto de hilos, y representa una mezcla entre las marionetas de hilos y las marioneta de algunos países de Oriente, que se manejan con varillas. Los pupi se maniobran a través de dos varillas y un conjunto de hilos cuyo número varía en función del personaje y de los movimientos que requiere su guión.

La varilla principal del pupo (la palabra deriva del latín pupus que significa niño), a través de la cual se le sostiene, atraviesa la cabeza y el tronco. Mientras la cabeza queda firmemente sujeta a la varilla, el tronco se sujeta a través de una bisagra. Ello permite al titiritero, girando la varilla, mover la cabeza del pupo para que mire en distintas direcciones.

Museo de las Marionetas - estructura pupo siciliano escuela palermitana
La estructura de un pupo. Las rodillas, provistas de articulación, y la espada, provista de funda, muestran su matriz palermitana.

Los primeros pupi (principios del siglo XIX) no tenían armadura, sucesivamente se fue desarrollando la armadura de tipo medieval, debido a la pasión que despertaban las novelas épico-caballerescas. Para ello se añadió otra varilla, sujeta al brazo derecho, que permite hacer que este se mueva de una forma muy ágil, detalle que se aprecia sobre todo durante los combates de espada.

Los personajes tienen unos rasgos distintivos para que el público siempre sepa quien es quien. Por ejemplo Orlando (Roldán) tiene una Cruz latina en escudo y armadura y un penacho verde en el yelmo, sus ojos son ligeramente bizcos. Rinaldo (Reinaldo), primo de Orlando con el que compite por el amor de Angélica la Bella, se identifica por llevar un león en escudo y armadura y por su penacho rojo.

Museo de las Marionetas - ejemplo de tres personajes de la Opera dei Pupi
Un ejemplo de tres personajes de la Opera dei Pupi: Orlando (sobrino de Carlo Magno): penacho verde y Cruz latina en escudo y armadura (el personaje es ligeramente bizco). Rinaldo (primo de Orlando): penacho rojo y león en escudo y armadura. Gandellino (hijo de Cladinoro): penacho de plumas de cisne y águila en escudo y armadura. En la imagen hay dos pupi de cada personaje.

La identificación más divertida es la de Angélica la Bella (*), protagonista femenina del Orlando furioso y de la Opera dei Pupi, pues evidencia la ingenuidad cultural de los Pupari del siglo XIX, los creadores de este arte popular (sin faltar un toque de ironía en sus descendientes que no han querido alterar el simbolismo originario del personaje).

(*) Angélica la Bella, en el Orlando furioso del Ariosto, es hija del emperador del Catay, una región de China visitada por Marco Polo. Sin embargo los Pupari estaban convencidos de que el Catay se encontraba en la India, por ello tipificaron el personaje de Angélica con una cabecera de plumas, como los indios de América, pues también estaban convencidos de que la India, por supuesto, era la tierra de los indios (en el imaginario colectivo de los sicilianos de clase pobre, esta percepción se actualizará con la llegada del cine y de las películas del oeste).

Museo de las Marionetas - Angélica la Bella
Angélica la Bella, princesa del Catay (que los Pupari creían estar en la India), con su cabecera de plumas al estilo indio.

En el desarrollo de las historias de la Opera dei Pupi, hay escenas en las cuales los mismos personajes que normalmente llevan armadura han de aparecer sin ellas, vestidos con ropa. En esta caso se les llama pupi in paggio y protagonizan las escenas donde no hay combates.

Museo de las Marionetas - pupi in paggio con Angelica
Pupi in paggio. Se reconoce la cuarta marioneta de izquierda a derecha, Angélica la Bella.

En lo referente a su estructura, los pupi de Sicilia hacen cabo a las dos escuelas que se originan en sus dos principales ciudades, Palermo y Catania: por lo que tenemos pupi catanesi y pupi palermitani.

Museo de las Marionetas - pupi palermitani
Pupi palermitani, con moros y cristianos.

Los primeros se se encuentran en las provincias de Palermo, Trapani y Agrigento (poniente isleño), los segundos en las provincias de Mesina, Catania y Siracusa (levante). La diferencia básica, entre las dos escuelas, está determinada por el tamaño del pupo y su consecuente peso. En la escuela de Palermo la marioneta mide unos ochenta centímetros de alto y pesa unos 8 kilos, en la escuela de Catania su altura llega al metro y cuarenta y su peso puede llegar hasta los 35 kilos. De esta diferencia se derivan todas las demás.

Museo de las Marionetas - pupi catanesi
Pupi catanesi, también con moros y cristianos.

En el Teatro dei pupi de Catania, debido al peso considerable de cada marioneta, el titiritero se coloca por encima del escenario y maniobra el pupo desde arriba. Debido a ello el teatro no tiene la profundidad del teatro palermitano, pero gana en anchura. Las rodillas de la marioneta no son articuladas, lo que permite que su peso descanse en el suelo. Debido al esfuerzo considerable que requiere manejar el artefacto, el titiritero no puede hablar, así que en el teatro de Catania existe la figura del "parlatore" (el hablador), uno por cada personaje que hay en la escena. Si se trata de un personaje femenino, el "parlatore" es una mujer. A la izquierda del escenario hay una pequeña tribuna donde se sitúan los parlatori que, de ese modo, pueden ver el público.

Museo de las Marionetas - escenario teatro de Catania
El escenario de un teatro catanés, se observa su anchura y su reducida profundidad.

En la escuela palermitana el titiritero se sitúa a la misma altura del escenario y, sosteniendo en vilo las marionetas, las maniobra desde los laterales hasta llegar, extendiendo los brazos, al centro del mismo. De ese modo las marionetas pueden compartir el centro del escenario donde dialogan, se abrazan o realizan sus espectaculares combates de espada. Este arreglo, por supuesto, limita la anchura del escenario al alcance de los brazos del titiritero, pero permite una mayor profundidad del escenario mismo, donde todos los personajes (dos por cada lado) puedan interactuar entre si. El titiritero proporciona la voz a la marioneta que está maniobrando y, si se trata de un personaje femenino, hablará en falsete.

Museo de las Marionetas - bastidores teatro palermitano
Los bastidores del teatro palermitano del Museo de las Marionetas. Se puede ver como su anchura permite que haya dos titiriteros por cada lado. Estos tienen colgadas, a sus espaldas, las marionetas que irán manejando según se desarrolle el guión. Las marionetas que estamos viendo representan personajes 'buenos', estos siempre se sitúan a la izquierda del escenario, mientras los 'malos' siempre están a la derecha. El escenario queda escondido por un telón que impide su vista desde la pequeña platea, se adivina su ubicación por la tabla en madera recubriendo el suelo.

La marioneta palermitana es mucho más ágil de la marioneta de Catania y puede contar con un repertorio de movimientos más amplio. Puede arrodillarse y, sobre todo, desenvainar la espada (las marionetas de Catania, si están con sus armaduras, siempre tienen las espadas desenvainadas). Sin embargo, al ser tan pequeñas, el teatro también debe de adaptarse a su reducido tamaño, por lo que el teatro palermitano es más pequeño del catanés y tiene un número de plazas que nunca llega a las cien (el teatro de marionetas de Catania puede tener más de doscientos plazas).

Museo de las Marionetas - telón escenario evidenciado con marco negro
El telón que esconde a la vista del público los bastidores del teatro y el telón, evidenciado con un marco negro, que cubre el escenario (si se compara con el escenario catanés que hemos visto antes, se nota como es mucho más pequeño). Los titiriteros, uno o dos por cada lado, quedan detrás de las dos figuras en armadura que flanquean el escenario; las tablas de madera que se ven pintadas en perspectiva, se sitúan a la misma altura del suelo del escenario.

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Las colecciones del museo

El Museo de las Marionetas Antonio Pasqualino, al ser en origen dedicado solo a las marionetas sicilianas, tiene una sala de teatro donde, por iniciativa de su creador, se actúan las funciones a las cuales se invitan los niños de las escuelas de la ciudad (hasta la fecha los niños acuden ilusionados a ver sus espectáculos).

Museo de las Marionetas - pared izquierda teatro estable
La pared izquierda del teatro estable donde se exponen varios Pupi.

Las paredes de esta sala están decoradas con varias marionetas que el creador de este museo ha ido adquiriendo a lo largo de su vida. Para proporcionar música al espectáculo, en el teatro de marionetas siempre hay un organillo que, en función del nivel de la compañía propietaria del teatro, puede ser un instrumento sencillo (ver) que solo toca una tonada, o más refinado. En este caso el instrumento tiene un registro variado de melodías que puede tocar (ver).

Museo de las Marionetas - organillo de calidad
Un organillo que puede tocar varias melodías.

Detrás de sala del teatro del Museo Antonio Pasqualino se halla una sala enteramente repleta de marionetas de distintos tipos. Además de los pupi utilizados en la Opera dei Pupi de Catania y Palermo se exponen las marionetas utilizadas en las Farsas, con las que se concluían las funciones, y las marionetas de Nápoles, donde también había teatros de marionetas, inspiradas en los personajes de la Comedia del Arte, otra forma de teatro popular presente en el sur de Italia.

Museo de las Marionetas - marionetas napolitanas
Marionetas napolitanas.

El museo se desarrolla en el ala este del palacio Hotel de France, antiguo Castillo de San Onofre, reformado a principios del siglo XIX y posteriormente adquirido por los Giakery, una familia de la aristocracia ítalo-inglesa que le convirtió en hotel. Mientras el ala oeste del palacio, cuya fachada se abre en la Piazza Marina, es propiedad de la Universidad de Palermo, que le utiliza como hospedaje para investigadores académicos extranjeros, el ala este pertenece al Museo de las Marionetas. La fachada del museo se abre en un ensanche de la Piazza Antonio Pasqualino, una calleja que une la Piazza Marina con la Via Butera.

Museo de las Marionetas - fachada
La fachada del museo.

Al entrar al museo se encuentra una recepción (ver) donde se exponen algunas marionetas y unos libros, que se pueden consultar, sobre el tema de la Opera dei Pupi. El museo se desarrolla, casi en su totalidad, en la segunda planta del edificio (hay ascensor). En la primera planta se encuentran las oficinas y una exposición de Sombras de la India y de Sombras y Marionetas de Bali y Java.

Museo de las Marionetas - exposición primera planta
La exposición de la primera planta.

Al subir al segundo piso se llega a un gran salón central donde se exponen algunas marionetas vanguardistas, artilugios del teatro moderno y un entero teatro de marionetas de Birmania. Desde el fondo de este salón se accede al teatro de marionetas del Museo Antonio Pasqualino y, desde el teatro, a la sala donde se guardan las marionetas sicilianas. Desde este mismo salón, esta vez a la izquierda, se conecta con un pasillo desde el cual se accede a unas salas expositivas del museo.

Museo de las Marionetas - salón central segunda planta museo
El salón central de la segunda planta del museo. A la izquierda la puerta que conecta con el pasillo donde se hallan las salas expositivas de marionetas de varios lugares del mundo. Al centro se ve el teatro de marionetas de Birmania. A la derecha el portal que da al teatro del museo desde el cual se conecta, a la izquierda, con el mismo pasillo y con la sala expositiva de todas las marionetas sicilianas.

Para quienes visiten este museo, se supone, que el principal aliciente será ver de cerca, y tocar, los famosos Pupi de Sicilia. En la sala situada detrás del teatro, se encuentra la más completa colección de marionetas sicilianas. La mayoría de ellas pertenecen a la Opera dei Pupi, o sea el teatro de las marionetas inspirado en los poemas épico-caballerescos, estas se dividen en pupi de escuela catanesa, reconocibles por su tamaño mayor, y pupi de escuela palermitana, más pequeños.

Museo de las Marionetas - Pupi de Catania y Palermo
Abajo pupi catanesi, más grandes con las piernas rígidas y las espadas siempre desenvainadas. Arriba pupi palermitani, más pequeños con las piernas articuladas y las espadas enfundadas (tienen un hilo que permite desenvainarlas). En ambos casos, los "moros" se reconocen por llevar media luna y estrellas en su escudo y armadura, además que por sus atuendos. Sus espadas suelen ser curvadas.

El origen de la colección internacional marionetas que proceden de países de Europa, África y del lejano oriente, se debe a la actividad más reciente del Museo de las Marionetas que, en el ámbito del Festival di Morgana, invita compañías teatrales de estos países a participar en el, trayendo con sigo sus marionetas y escenarios. En algunos caso estas marionetas son adquiridas por el museo, o regaladas por sus propietarios, para que formen parte de las colecciones expuestas.

Museo de las Marionetas - marionetas bunraku
Marionetas del Bunraku, el teatro japones de las marionetas, al cual el museo dedica una sala expositiva.

Al interior del museo, repartidas entre unas salas y dos alargados pasillos, se hallan marionetas procedentes de Mali, Congo y Nigeria; de Thailandia, Birmania, Vietnam, Vanuatu, Bali y Japón; además de Francia, Bélgica y España.

Museo de las Marionetas - espacio expositivo
El corredor que da acceso a las salas expositivas también es utilizado para mostrar marionetas de varias partes del mundo. Al fondo se ve el teatro de Los Titeres de Cachiporra de Saragoza.