Monumento árabe-normando de Palermo

Este palacio del siglo XII

representa el mejor ejemplo de la arquitectura civil del reino normando de Sicilia (1130-1194). Su estructura fue construida durante el reinado de Guillermo I de Sicilia pero, debido a su prematura muerte en 1166, las decoraciones y varios detalles arquitectónicos fueron acabados en 1175 por su hijo y sucesor al trono Guillermo II de Sicilia el cual, además de ser conocido por haber sido el fundador de la Catedral de Monreale, hizo construir no muy lejos de aquí otro palacio similar, llamado la Cuba.

Palacio de la Zisa - vista del palacio desde jardín
El Palacio de la Zisa visto a través de su jardín. Detrás se ven los dos picos del Monte Cuccio, uno de los montes que delimitan la Conca d'Oro (en realidad se trata de un volcán extinguido).

Los palacios de la Zisa y de la Cuba, manifiestan una influencia de la arquitectura árabe mayor de la que puede verse en iglesias y castillos de esta misma época y son testigos del proceso de integración entre la cultura europea y la de oriente medio. Ambos representan una evolución del Castillo de Maredolce (más antiguo y alejado, asociado al nombre de Ruggero II padre de Guillermo I) y formaban parte de un conjunto más amplio con otras construcciones que, con la excepción de la Piccola Cuba situada en el jardín de la Villa di Napoli, se han perdido con el paso del tiempo. Estos palacios se situaban al exterior de las murallas de la ciudad, en el marco de una extensa reserva de caza creada bajo los montes de Conca d'Oro, surcada por ríos y arroyos que se alternaban entre pastos y tierras cultivadas, a la que los normandos llamaron Jenoard (*), adaptando a su idioma un termino árabe sinónimo de jardín (o paraíso) en la tierra.

(*) El Jenoard es la fusión entre el concepto árabe de jardín, un lugar destinado a la contemplación y a la relajación, y el concepto normando de parque real, una extensión de tierras destinadas a sus excursiones de cacería. Por ello, a pesar de que hoy tan solo disponemos de las descripciones de los viajeros que lo han visto, y de los dibujos de otros viajeros más recientes que lo han fantaseado, el Jenoard representa el primer ejemplo de arquitectura del paisaje. Ejemplo que, siglos más tarde, hará escuela en toda Europa.

El palacio disponía de una capilla real, situada a poca distancia, que hoy es conocida como Capilla de la Trinità. Se pasa delante de ella antes de ver el portal de reja que da acceso al recinto del monumento.

Capilla de la Trinidad
La Capilla de la Trinidad, adosada al cuerpo de otra iglesia (Gesù, Maria e Santo Stefano). A nuestra izquierda se encuentra la entrada de la Zisa

Al ser el palacio de la Zisa una residencia que iba a ser habitada en los calurosos meses de verano, los arquitectos fatimíes que le proyectaron dibujaron en la fachada del edificio un sistema de tomas de aire que canalizaba la briza del mar procedente del este, hacia donde está orientada la fachada principal, y la distribuían por todo el interior a través de un sistema de conductos de ventilación.

Palacio de la Zisa - Sala della Fontana
La Sala della Fontana, el elemento de mayor interés de la planta baja. Esta sala, conectada al pórtico por un arco cuya altura es la misma del arco exterior, estaba destinada a refrescar el aire que después iba a circular por el interior del palacio a través de un ingenioso sistema de conductos.

El aire era previamente refrescado en la Sala della Fontana, el gran salón central de la planta baja en el cual transitaba el agua de una fuente que, después, seguía bajando hacia el jardín, formando un sistema escalonado de piscinas que contribuía a crear un microclima en el exterior.

Palacio de la Zisa - jardín con fuente
El conjunto de fuentes escalonadas, situado al centro del Jardín de la Zisa, que reproduce el que fue creado en el siglo XII por los arquitectos fatimíes contratados por Guillermo I.

El palacio solo fue disfrutado por la realeza hasta finales del siglo XIII, cuando comenzó a sufrir cierta decadencia. En el siglo XIV, época marcada por las luchas entre distintas facciones por el control de la isla, fue fortificado con la añadidura de las almenas. Debido a ese proceso de transformación en fortaleza, aunque luego haya sido reconvertido en palacio, algunos textos se refieren a el como Castillo de la Zisa.

Palacio de la Zisa - Dammusi
Los Dammusi que separan el palacio del jardín.

Sucesivamente el palacio fue transformado en el núcleo de una explotación agrícola. A esta época se remonta la construcción de los Dammusi (construcciones con cobertura redondeada) frente la fachada. Durante la pandemia de 1624 fue utilizado como deposito municipal de objetos sometidos a cuarentena. Sucesivamente fue adquirido por un aristócrata de origen española, Giovanni de Sandoval e Platamone, que aportó unas reformas con el fin de devolverle a su rango de mansión señorial.

Palacio de la Zisa - Arco rebajado Sala della Fontana
El arco rebajado añadido por el Sandoval bajo el arco fatimí de la Sala della Fontana.

A este periodo se remontan los frescos barrocos que pueden verse en las paredes de la Sala della Fontana, el arco rebajado introducido bajo el arco fatimí de la fachada y los volúmenes edificados en la azotea, a la que lamentablemente no se puede acceder, que se hacen visibles desde la distancia.

Palacio de la Zisa - Frescos barrocos
Frescos barrocos en la Sala della Fontana.

El ensanchamiento de algunas de las ventanas exteriores y la reducción de algunos muros portantes, con el fin de ganar más espacio al interior, también se deben a las reformas operadas por el Sandoval.

A partir del siglo XVIII el Palacio-Castillo de la Zisa fue redescubierto por artistas y estudiosos europeos que propusieron las primeras intervenciones de restauro, las cuales serán acometidas en el siglo siguiente, el XIX. Sin embargo el '900 le vio entrar en una espiral de decadencia que culminó con el derrumbe, en 1971, de un ala del edificio. El restauro se acometió enseguida y su abertura al público se remonta al año 1991, cuando se creó en su interior el Museo del Arte Islámico.

[]

Información practica

Desde la Porta Nuova (cerca del Palacio de los Normandos) se puede llegar a la entrada principal del Jardín de la Zisa caminando por la Via Colonna Rotta (en un cuarto de hora) o tomando el autobús de la línea 110.

El Palacio de la Zisa está abierto todos los días de la semana. De lunes a sábado abre desde las 9:00h hasta las 19:00h (último billete a las 18:30h). Los domingos sólo abre por la mañana, desde las 9:00 hasta las 13:30 (último billete a las 13:00h).

El precio del billete es de 6 € (3 € con reducción), siempre y cuando se compre en la taquilla-recepción del monumento (no hace falta reservar con antelación, además comprar el billete on-line cuesta más). El monumento no dispone de ascensores ni de rampas.

Giardino della Zisa
El Giardino della Zisa (Jardín de la Zisa) con el palacio al fondo.

El único acceso al monumento (la entrada desde la Piazza Zisa está cerrada) se halla al final de la Via Witaker, calle que se conecta con el Jardín de la Zisa, el parque municipal situado frente al palacio, del que le separa la presencia de los restaurados Dammusi. El acceso al palacio es independiente de los accesos al parque y, aunque estén comunicados, no hay que confundirlos. Para entrar al palacio hay que situarse al final de la Via Witaker, donde hay una pequeña plaza arbolada desde la cual se ve la Capilla de la Trinità, la antigua capilla real del palacio (ver en Google Maps). Para llegar a la entrada del palacio, desde el jardín, hay que fijarse en la esquina derecha del parque (mirando hacia el palacio) donde, en correspondencia de una guardería llamada Casa di tutte le Genti, se halla el pasaje que conecta el jardín con el final de la Via Witaker, donde se encuentra el acceso al monumento.

Pasaje conexión Jardín de la Zisa con Palacio de la Zisa
En el extremo derecho de la línea de los Dammusi se encuentra el pasaje que conecta con la Via Cesare Cantù, que hace esquina con la Via Witaker, desde la cual se ve el acceso al palacio. Arriba vemos las ventanas de la guardería Casa di tutte le Genti.

[]

El exterior del palacio

El exterior del palacio se caracteriza por su estructura geométrica, según el estilo de la arquitectura árabe-fatimí, de la que sobresalen las dos torres laterales, al estilo normando.

Palacio de la Zisa - vista fachada con torre sur
La fachada del palacio donde se ven los tres arcos fatimíes de los cuales el central, mucho más alto, está destinado a capturar la brisa marina para introducirla, a través de la Sala de la Fontana, en el sistema de conductos de aire que refrescan el interior del palacio (ver). Sobre el arco se ve el escudo familiar del Sandoval.

En la fachada principal son presentes tres grandes aberturas, en forma de arco apuntado, cuya función es la de capturar la brisa marina (la fachada está orientada hacia el mar) y crear unas corrientes de aire que ventilan y refrescan el interior (*). Las dos torres también ayudan a concentrar la brisa marina por unas aberturas situadas a la largo de las mismas.

(*) El sistema de ventilación sigue funcionando hasta la fecha, incluso en invierno, por lo que en caso de visitar el monumento en un día frío habrá que llevar ropa de abrigo.

Palacio de la Zisa - detalle fachada sur
Un detalle de la fachada sur donde se ven las dos aberturas, a lo largo de la torre lateral, que atraen la brisa hacia los conductos de ventilación del palacio.

El palacio se sitúa sobre una natural elevación del terreno, que desciende suavemente hacia la costa, donde unas excavaciones arqueológicas han demostrado la existencia de unas instalaciones termales, en uso durante la época normanda, cuya origen sin embargo se remonta a la época romana. A la misma época se remonta un acueducto romano que seguía en uso al tiempo de los árabes y los normandos (ver).

Tras los arcos de la fachada se halla un pórtico que en sus extremidades tiene unas aberturas también en forma de arco, pero de tamaño más reducido de las de la fachada, cuya función es la de mantener constante el recambio de aire fresco en el pórtico y en la Sala de la Fontana.

Palacio de la Zisa - Pórtico
El pórtico del palacio.

Las fachadas laterales (norte y sur) del palacio no muestran ventanas, con la excepción de cuatro de muy reducidas dimensiones, otra vez según los cánones de la arquitectura fatimí. Ventanas algo más grandes pueden verse en la fachada oeste, la que está orientada hacia el interior de la Conca d'Oro (ver), por donde transitan los dos pasillos del palacio.

Palacio de la Zisa - fachada norte con torre y entrada
La fachada lateral norte, en la cual se halla la entrada por donde comienza la visita (al pie de la torre lateral). A la derecha, bajo el pino, se ve un antiguo establo convertido en la taquilla-recepción del complejo monumental.

Una hilera de estas ventanas se ubica a la altura de la primera planta, en correspondencia del largo pasillo (*) que conecta las dos alas del palacio sorteando el área central (ver), enteramente ocupada por las bóvedas de la Sala della Fontana (ver) desde la cual se reparte el aire capturado por los arcos de la fachada. Otra hilera le corresponde al pasillo de la segunda planta (ver), donde se hallaban los aposentos privados del rey.

(*) El Palacio de la Zisa es el primer palacio de Palermo donde se utilizó el recurso arquitectónico de los pasillos. Este práctico recurso está ausente en los palacios aristócratas del casco antiguo construidos entre los siglos XIII y XVIII, y en las villas de la Piana dei Colli.

Ventana central de fachada oeste en segunda planta
Los aposentos reales, situados en la segunda planta del palacio. De frente se ve el pasillo de la segunda planta y uno de los ventanales que dan hacia los montes de la Conca d'Oro.

[]

Visita del Palacio de la Zisa

El espacio interior del palacio

se distribuye a lo largo de tres plantas, de considerable altura, hoy conectadas por dos escaleras de metal y madera que substituyen las originarias que se han perdido a lo largo de los siglos. En el siglo XVII, utilizando el piso de la azotea, el Sandoval hizo añadir una cuarta planta a la que de momento no se puede acceder.

El recorrido de visita comienza por el ala norte, a la cual se accede desde un portal lateral, y hay que seguirlo obligatoriamente.

Planta baja

En la planta baja del palacio se desarrollaban las actividades sociales del monarca. El recorrido sólo prevé el acceso al ala norte de la planta baja, donde se encuentran unos paneles que explican, en lengua italiana, la historia del palacio y el contexto de los parques reales en el que se ubicaba. Otros paneles explican, con la ayuda de la reproducción de unas pinturas procedentes de la Capilla Palatina, la organización de la vida social de la corte: los banquetes, los espectáculos de bailes y música, el juego del ajedrez (ver detalle panel explicativo) y los deporte más comunes entre la nobleza europea del tiempo: los torneos medievales y la cacería.

Palacio de la Zisa - Sala della Fontana
Sala della Fontana. Los frescos barrocos que se ven en la paredes fueron añadidos en el siglo XVII por el Sandoval.

Al centro de la planta baja se halla la Sala della Fontana, cuyo acceso está vedado pero se puede ver desde un portal lateral (al terminar el recorrido de visita del palacio se pasa al pórtico desde el cual la sala puede verse mejor).

Palacio de la Zisa - muqarnas en la Sala della Fontana
Las muqarnas de la Sala della Fontana se utilizaban para llevar el aire fresco hacia los conductos de ventilación.

[]

Primera planta

Terminada la visita de la planta baja se sube hacia la primera por la escalera del ala norte del palacio, utilizada nada más que para subir (para bajar se utiliza la escalera del ala sur).

Palacio de la Zisa - Sala expositiva ala norte primera planta
Sala expositiva en el ala norte primera planta. Las paredes y bóvedas donde se ven ladrillos y hormigón son las que han sido reconstruidas después del derrumbe de 1971.

La superficie de la primera planta es algo más reducida de las otras dos (la planta baja y la segunda) pues la Sala della Fontana, con su considerable altura, ocupa toda el área central. Un pasillo conecta las dos alas de esta planta cuyas salas están dedicadas a la exposición del museo. A lo largo del pasillo se ve un cartel que marca el sector del edificio afectado por el derrumbe en el año 1971, se reconocerán con facilidad las partes reconstruidas por ser de ladrillo rojo y hormigón. Nada más llegar a esta primera planta hay una exposición de vasijas (ver) seguida por una colección de piezas de metal que pertenecieron a sultanes mamelucos de Egipto, las piezas se remontan a los siglos XIII, XIV y XV (ver).

Palacio de la Zisa - sala expositiva primera planta
Sala expositiva en el ala sur de la primera planta. De frente se ve, en lo alto, la salida de un conducto de ventilación.

Después de haber visitado toda la primera planta tenenos que regresar hacia la misma escalera por donde hemos llegado y seguir subiendo hacia la segunda planta (cada planta es el equivalente de tres pisos de escalera).

[]

Segunda planta

La segunda planta del palacio representa el sector privado de la mansión real. Su eje es el gran salón central, situado exactamente sobre la Sala della Fontana pero con una altura más reducida.

Palacio de la Zisa - salón segunda planta
El salón de la segunda planta visto desde el portal que da al pasillo. De frente están los ventanales, ensanchados por el Sandoval, que se abren a la fachada.

Este salón se conecta con ambas alas del palacio a través de dos puertas laterales, una por cada lado, con el largo pasillo de la cara oeste del palacio y, a través de un monumental arco, con una sala alargada cuyas ventanas están orientadas hacia el mar y la ciudad antigua, hoy escondidos por los modernos edificios pero que, en aquellos años, debían de ser bien visibles (ver).

Palacio de la Zisa - lado sur salon
El lado sur del salón. A la derecha queda el pasillo, a la izquierda una sala cuyos ventanales se abren hacia el puerto y el casco antiguo, hoy escondidos por los altos edificios de apartamentos.

En esta segunda planta se pueden ver, en la pavimentación, unos cristales cuya función es mostrar como funcionaba el sistema de conductos de aire que refrescaban los ambientes además de garantizar la constante circulación de aire (ver).

Palacio de la Zisa - antesala con ventanas frente salón segunda planta
El salón de la segunda planta visto desde otro ángulo. A la izquierda se ven unas celosías de madera, procedentes de Egipto y donadas al Museo de Nacional Palermo en el siglo XIX por unos coleccionistas privados. De frente está el portal que conecta con el ala sur del palacio, a la izquierda los ventanales qua dan a la ciudad y al puerto.

Terminada la visita de la segunda planta se baja, por la escalera del ala sur, hacia la salida que da al pórtico, desde el cual se tiene una buena vista de la Sala della Fontana.

Palacio de la Zisa - Pórtico con puerta salida palacio
El pórtico y, a la izquierda, la puerta por donde se sale del palacio al terminar la visita.
Esta web utiliza cookies. Al quedarte se entiende que estás de acuerdo.
Ver política de cookies +