Santuario de la Patrona de Cefalù

Dedicado a la Virgen María

el Santuario de Gibilmanna es uno de los más importantes centros de Culto Mariano en Sicilia. Sus orígenes se remontan a la época bizantina cuando San Gregorio Magno (540-604), antes de ser proclamado Papa, hizo construir varios monasterios benedictinos en las posesiones de su rica familia patricia (Gens Anicia), ubicadas en Roma y Sicilia. Aquel primer monasterio quedará abandonado después de la conquista árabe de Sicilia, sin embargo la capilla seguirá en uso, como testimonia el fragmento de un fresco del siglo XI hoy expuesto al interior del Santuario (ver cuadro informativo). En el siglo XIII el monasterio será fundado por segunda vez por iniciativa del obispo Arduino II de Cefalù que en 1228 creó el Priorato de Gibilmanna.

Santuario de Gibilmanna - Fachada
La fachada del Santuario, a la derecha se ve la entrada al convento en cuyo interior se encuentra el Museo Frà Giammaria da Tusa.

El actual edificio fue consagrado en 1623, cuando substituyó la anterior capilla benedictina. En esta antigua capilla se custodiaba, desde el año 1534, el simulacro de la Virgen conocido como la Madonnina di Gibilmanna.

El culto a la Madonnina di Gibilmanna

Según las informaciones que generación tras generación han ido pasando de boca en boca, el día de Pascua del año 1534 una tormenta embistió un barco zarpado de Palermo que transportaba una estatua de la Virgen María. El barco buscó reparo en el puerto de la Roccella, ubicado en la bocana del río homónimo.

Santuario de Gibilmanna - Estatuilla de la Madonnina di Gibilmanna
La estatua de la Madonnina di Gibilmanna. Se trata de una estatua pequeña, de aquí el nombre de 'Madonnina' (Virgencita), que guarda un gran parecido con la estatua, de tamaño natural, de la Virgen con Niño esculpida por Antonello Gagini y custodiada en la Catedral de Cefalù (ver). En la opinión de muchos la Madonnina di Gibilmanna es obra del mismo Gagini.

La historia cuenta que la Virgen se le apareció en sueños a un religioso y le dio precisas indicaciones de ir a rescatar una estauilla suya, que se guardaba en la bodega de ese barco, y de llevarla hasta Gibilmanna. La estatua fue cargada en un carro tirado por bueyes que, sin que nadie les guiase, desde la Roccela se dirigieron hacia Gibilmanna (ver ruta).

En aquel año (1534) el convento de Gibilmanna quedaba en estado de semi-abandono siendo habitado solo por un fraile ermitaño, el benedictino Fray Giuliano de Placia, quien vivía en el tronco hueco de un árbol de castaño. Al año siguiente (1535) llegó a Gibilmanna Fray Sebastiano da Gratteri, enviado por la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos a su tierra natal (las Madonías) para fundar un convento. Se construyeron las primeras celdas de los monjes junto a la capilla benedictina que, desde el año anterior, custodiaba el simulacro de la Virgen.

Santuario de Gibilmanna - Fray Sebastiano da Gratteri
Un lienzo, de autor desconocido, que representa Fray Sebastiano da Gratteri.

En 1619 comenzó la construcción de la actual iglesia en la cual fue trasladada la estatua de la Madonnina di Gibilmanna. Con el pasar del tiempo el culto a la Madonnina di Gibilmanna se fue difundiendo en todas las Madonías, y aún más allá de esta comarca. El 15 de agosto de 1760 el obispo Gioacchino Castelli, a cargo del Obispado de Cefalù entre 1750 y 1788, durante una concurrida ceremonia coronó la Virgen y el Niño con dos coronas traídas desde Roma para la ocasión. En el Año Mariano 1954, el culto a la Madonnina de Gibilmanna seguía tan arraigado que, de acuerdo con la voluntad popular, el obispo Emiliano Cagnoni, a cargo del Obispado de Cefalù entre 1934 y 1969, declaró la Virgen de Gibilmanna Patrona de Cefalù.

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La iglesia de Gibilmanna

El Santuario de Gibilmanna

se encuentra en el brazo derecho del transepto de la iglesia, donde en un altar barroco del siglo XVIII se custodia la estatua renacentista de la Madonnina di Gibilmanna. La iglesia se sitúa en un recodo de la ladera norte del monte Pizzo Sant'Angelo, muy cerca de la cumbre. Su privilegiada ubicación permite disfrutar, desde el rellano frente al pórtico de la fachada, de unas bonitas vistas sobre las Madonías y el mar.

Santuario de Gibilmanna - Capilla-Santuario de la Madonnina di Gibilmanna
La Capilla-Santuario de la Madonnina di Gibilmanna.

La iglesia está unida al Convento de Gibilmanna, habitado desde 1535 por los frailes Capuchinos. Este rodea por tres cuartas partes la iglesia. En 1992 los frailes, aprovechando los antiguos establos, talleres y almacenes del convento, han abierto el museo etnográfico y religioso Frà Giammaria da Tusa.

Santuario de Gibilmanna - Sagrato y mirador
Sagrato de la iglesia y mirador con vistas a la costa de Palermo.

Los exteriores

La fachada del santuario fue reformada en 1907, substituyendo al anterior pórtico que se remontaba al '600. Unos veinte años más tarde se reformó el Sagrato (el patio frente la iglesia que, en español, se llama Parvis). En el mismo año en el que se reformó el Sagrato se colocó a su derecha (mirando la iglesia) una estatua en bronce de San Francisco de Asís, representado en el acto de mirar un crucifijo que sujeta en la mano derecha mientras se aprieta el corazón con la izquierda.

Santuario de Gibilmanna - Fachada iglesia y Sagrato
Fachada iglesia y Sagrato.

En el pedestal de la estatua hay unos releves esculpidos en mármol blanco de Carrara. En el que está en frente se puede leer: Séptimo siglo desde su muerte - Trabajo de sus hijos y fatiga de los devotos (SEPTIMO AB OBITU RECURRENTE SAECULO - FILIORUM LABORAE CULTORUMQUE EXPENSIS). Por encima del releve queda, también en bronce, el escudo de los Franciscanos rodeado por la frase: Me glorié en la cruz de nuestro señor Jesucristo (MIHI GLORIARI NISI IN CRUCE D.N.J.C.).

Santuario de Gibilmanna - Monumento dedicado a San Francisco de Asís
El monumento dedicado a San Francisco de Asís.

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El interior de la iglesia

El actual edificio fue construido entre 1619 y 1623. Se trata de una sencilla iglesia de una sola nave cuyo transepto, más cercano al portal que al altar, forma una planta de cruz latina invertida, o Cruz de San Pedro. En el brazo derecho del transepto se encuentra el Santuario de la Madonnina di Gibilmanna. En el brazo izquierdo la capilla del Sacro Cuore.

Santuario de Gibilmanna - Interior iglesia
El interior de la iglesia. A la derecha queda el Santuario de la Patrona de Cefalù, a la izquierda la Capilla del sagrado Corazón.

La estatua de la Madonnina di Gibilmanna se custodia en un altar barroco del siglo XVII enteramente realizado en mármol. Todo el conjunto es obra del palermitano Baldassarre Pampillonia, en un principio iba destinado a la Catedral de Palermo, 100 años más tarde, en 1775, fue transportado hasta Gibilmanna.

Santuario de Gibilmanna - Detalle altar barroco
El frontal de altar del Santuario de la Madonnina di Gibilmanna (1684). En la pared se ve un Crucifijo del siglo XI en estilo bizantino (ver cuadro informativo Crucifijo).

Al interior de la capilla-santuario, en la pared izquierda, se custodia un fragmento de un fresco de estilo bizantino perteneciente a la anterior capilla benedictina. Los capuchinos lograron separar el tramo de pared de la antigua capilla benedictina para luego transportarlo en la nueva iglesia. En la pared derecha se custodia un Crucifijo (ver), también del siglo XI y de estilo bizantino, tallado en madera.

Santuario de Gibilmanna - Virgen bizantina siglo XI
Fresco Virgen bizantina del siglo XI trasladado, en el siglo XVII, desde la antigua capilla benedictina.

Sobre el portal, en correspondencia del pórtico de la entrada, se halla un coro alto (ver). Entre el transepto y el presbiterio hay, en el lado izquierdo de la iglesia, un púlpito de madera creado en 1906 por un ebanista de Cefalù.

En nave de la iglesia se abren, flanqueando ambos lados del transepto, cuatro capillas que proporcionan profundidad al reducido espacio interior de la iglesia. Al interior de las capillas pueden verse, enmarcados por una estructura de madera, unos cuadros de altar.

Santuario de Gibilmanna - Cappella del Sacro Cuore
Desde la izquierda vemos, la capilla con el cuadro de altar Santos y Beatos Capuchinos, el brazo del transepto con Capilla del Sagrado Corazón, el púlpito y la capilla con la represntación de San Francisco que recibe los estigmas en el Monte Verna.

En las capillas situadas entre el transepto y la entrada vemos: A la derecha una representación de San Bonaventura, Antonio de Padua, Clara y Margherita de Cortona, obra de Fray Felice di Sambuca (ver). A la izquierda una representación de Santos y Beatos Capuchinos en el acto de ofrecer sus corazones (ver).

En las capillas situadas entre el transepto y el presbiterio vemos: A la derecha la representación de San Miguel Arcángel, obra del fraile conventual Pascuale Marullo (ver). A la izquierda la representación de San Francisco que recibe los estigmas en el Monte Verna, también obra de Fray Felice di Sambuca (ver).

Información practica

El Santuario de Gibilmanna abre todos los días

desde las 07:30h hasta las 13:00h y desde las 15:00h hasta las 20:00h.

Para participar a las Oraciones comunitarias se puede ir, los días laborales, a las 08:00h - 09:30h y 18:00; los días festivos a las 08:00h - 10:00h - 12:00h (cuando se reza, en conexión con el Papa en Roma, el Angelus) - 16:30h y 18:00h. Todos los sábados se puede participar a la Velada bíblica Mariana "Maria in attesa del Risorto" (La espera de María en el Sábado Santo).

Cómo llegar

Los autobuses que llevan hasta el Santuario de Gibilmanna salen, solo en los días laborales, desde la estación de autobuses de Cefalù (frente a la estación de trenes). Los horarios son los siguientes:

Desde Cefalù hasta Gibilmanna hay tres viajes, a las 06:00h, a las 08:45h y a las 14:10h. Desde Gibilmanna hasta Cefalù también hay tres viajes, a las 07:30h, a las 10:30h y a las 16:30h.

Lo mejor es disponer un vehículo de alquiler (coche o moto) y disfrutar de la libertad que este proporciona. Encontrar la carretera que sube a Gibilmanna es muy sencillo. Al salir de Cefalù, o al llegar, no importa si por el lado de levante o de poniente de la ciudad, se ven en seguida las indicaciones de carretera (color marrón) que ponen Santuario di Gibilmanna. Nada más hay que seguirlas.