El área del presbiterio y del ábside. Se ven los mosaicos que se remontan al siglo XII, las demás decoraciones se fueron añadiendo en los siglos siguientes.

La Catedral de Cefalù representa una de las primeras obras que nos ha dejado le fértil cultura árabe-normanda de Sicilia. Edificada a partir del año 1131, su fundación es anterior a la de las catedrales de Monreale (1174) y Palermo (1184). El termino "Duomo" con el cual también suele apodarse la Catedral de Cefalù procede del latín Domus Dei (Casa de Dios) y no es necesariamente sinónimo de catedral. En Italia se le usa para designar la iglesia más importante de una ciudad. Si la ciudad es una sede episcopal el "duomo" será su catedral. La Catedral-Duomo de Cefalù también tiene el título de Basílica Menor.

A diferencias de las catedrales de Palermo y Monreale, la construcción de la Catedral de Cefalù quedó inacabada en su época. Solo fueron realizadas la estructura del transepto y del presbiterio, y todas las decoraciones del ábside, las demás áreas de la iglesia se fueron terminando a lo largo de los siglos, quedando hasta la fecha buena parte de los interiores sin decoración alguna.

La Catedral forma parte de un conjunto más amplio que incluye el Claustro (1166), el Seminario Episcopal (1590) y el Palacio Episcopal (1793). Su imponente estructura domina la Piazza del Duomo, principal plaza de Cefalù, y está rodeada por varios palacios aristocráticos y por el ex Convento Benedictino de Santa Caterina, hoy palacio municipal.

Una vista de la catedral desde la Piazza del Duomo. A la derecha se ve la Via Passafiume que permite observar el exterior de la iglesia desde otro ángulo. Entre las escaleras de la Via Passafiume y el zócalo de la catedral hay una rampa que permite un acceso más cómodo al monumento.

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Exterior


La fachada de la Catedral de Cefalù.

El exterior de la catedral se caracteriza por las dos grandes torres campanario que sobresalen de la fachada cuya construcción se remonta al siglo XII. Sobre ellas se añadieron, en el siglo XV, dos torres más pequeñas con una cobertura en forma de pirámide. Si se observa con atención, se puede notar que entre ellas hay unas diferencias en la forma de las almenas, de las ventanas y en el perfil de la pirámide. Estas diferencias no son casuales y están relacionadas a un simbolismo según el cual la torre norte (a la izquierda del pórtico) representa el poder de la monarquía y la torre sur el de la iglesia.

Las dos torres campanario de la catedral de Cefalù cuyos últimos dos cuerpos muestran un ajimez por cada lado (al primer ajimez le corresponden las campanas). Sobre ellas se ve la estructura más estrecha de las torres del siglo XV. Estas están cubiertas por una estructura piramidal que, en la torre izquierda tiene base octagonal, en la derecha cuadrada. En la imagen se ven las decoraciones originarias de la fachada formadas por releves cincelados y por unas pequeñas columnas.

Entre las dos torres, en el año 1484, se añadió el pórtico de tres arcos. Su cobertura, en un principio creada con bigas de madera, fue substituida en el '700 por una de bóveda. El pórtico esconde parcialmente la vista de la ventana que proporciona luminosidad a la nave central de la iglesia (de ella solo se ve el arco apuntado enmarcado en una moldura cincelada).

El pórtico del siglo XV y parte de la ventana (su vidriera colorada se remonta a finales del siglo pasado).

La creación del pórtico obligó a rebajar el portal originario de la iglesia. Para el nuevo portal se creó un marco de mármol blanco con unas decoraciones cinceladas.

Frente a la fachada, abarcando buena parte de su anchura, se halla un patio exterior llamado sagrato. En italiano esta palabra indica el área consagrada que se halla frente una iglesia donde, en el pasado, se enterraban los muertos. Para esta finalidad se trajo, desde Jerusalén, una cantidad considerable de tierra que se utilizó para cubrir el suelo de roca que había frente la fachada. Allí se creó un pequeño cementerio que estuvo en uso hasta el siglo XVI.

El Sagrato de la Catedral de Cefalù que hoy se presenta como un patio exterior. Se ve el portal que se halla sobre la escalera piramidal. La imagen está sacada desde el otro portal que se abre en la Via Passafiume y cuyo acceso es mucho más cómodo gracias a la presencia de una rampa. Al fondo se ven el Palazzo Atenasio (izquierda), el Seminario Vescovile (centro) y parte del Palazzo Vescovile (derecha).

En el año 1585 el cementerio fue recubierto, entonces se crearon el patio exterior situado frente la fachada y la escalera piramidal que permite subir desde la Piazza del Duomo.

La escalera piramidal que sube al sagrato de la catedral. Detrás se ve la fachada del Oratorio del Santissimo Sacramento situado delante del portal lateral del sagrato y, a su izquierda, el Palazzo Legambi. A la izquierda del sagrato hay una calle, la Via Mandralisca, que conduce a la entrada del Claustro de la Catedral.

La Via Mandralisca vista desde el portal exterior del Claustro de la Catedral (esta calle, después de atravesar el lado norte de la Piazza del Duomo, baja hacia la Via Vittorio Emanuele pasando delante del Museo Mandralisca). A la izquierda se ve el muro del zócalo que encierra el que fue el cementerio de la catedral. A la derecha está el portal del Palazzo Vescovile, después el Seminario Vescovile. Al fondo se ve el Palazzo Atenasio, haciendo esquina con la Via Seminario que baja a la derecha.

A lo largo del costado derecho de la catedral sube una calle, la Via Passafiume, que al final conecta con el área de descampado que se halla detrás del edificio. Subiendo por esta calle se puede ver uno de los laterales de la catedral. En seguida se nota como el sector que corresponde al transepto del templo sea mucho más alto de la nave central y como, además, sobresale de la anchura de las naves laterales. Esto se debe a que, según el proyecto originario sucesivamente modificado, el edificio de la catedral iba a ser mucho más grande de lo que acabó siendo.

El exterior del transepto de la catedral visto desde la Via Francavilla, bocacalle de la Via Passafiume.

Desde la Via Passafiume se puede notar otra caracetristica del edificio: su función (eventual) de fortaleza defensiva. Esta queda evidenciada por las almenas presentes a lo largo de las paredes exteriores y en la torre sur.

El exterior nave derecha, con sus almenas, y la torre sur.

A través de un pasadizo que se halla al final de la Via Passafiume se puede salir al descampado que se halla detrás de la catedral, al exterior del núcleo urbano. Aventurándose en ese descampado se puede observar el exterior del ábside de la catedral.

El exterior del ábside de la catedral.

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Interior

La Catedral de Cefalù es una iglesia de planta basilical con tres ábsides orientados hacia oriente. La estructura monumental del área del transepto y del ábside presenta similitudes con las abadías benedictinas del norte de Francia. Las influencias del arte árabe, en comparación con los demás monumentos de su época, son muy limitadas. Los mosaicos bizantinos sólo están presentes en la zona del ábside y en parte del presbiterio.

El interior de la Catedral de Cefalù

Los interiores de la catedral, con la excepción del área del presbiterio-ábside, del brazo izquierdo del transepto y de la Capilla del Santísimo Sacramento, ofrecen un aspecto bastante sobrio. Las naves, cuya construcción fue llevada a cabo por mano de obra local después de que se abandonara el proyecto originario, presentan 14 arcos ligeramente apuntados que se sustentan sobre 16 columnas monolíticas de mármol. Todas ellas, incluyendo los capiteles y las basas son de época romana (siglo II después de Cristo). La cobertura de la nave central es de madera y se remonta al siglo XII. Esta, a pesar de unas intervenciones de restauro (1559), sigue constituyendo un importante legado del arte de la carpintería normanda. En alguna de las bigas aún permanecen los dibujos decorativos originarios, algunos de origen árabe (siglo XII) y otros cristianos (siglo XIII), aunque cuesta mucho verlos desde el suelo.

El techo de la nave central.

Las dos naves laterales no presentan capillas. En la nave izquierda, se halla una estatua de la Virgen con el Niño (1533) obra del escultor renacentista Antonello Gagini. En la nave derecha se exponen unos mosaicos que pertenecieron al monumental púlpito (siglo XII) de la catedral y una pila bautismal del siglo XII esculpida en piedra "lumachella" extraida de la Rocca di Cefalù. El portal principal, en un principio bastante más alto, ha sido rebajado debido a la creación del pórtico exterior.

El portal principal de la Catedral orientado hacia poniente.

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Nave izquierda

La nave izquierda de la catedral es la que colinda con el claustro, con el que se comunica a través de un portal que se halla al principio de la nave, portal que permanece cerrado (se accede al claustro desde la Piazza del Duomo - Via Mandralisca). Sus paredes, casi desnudas, solo presentan unos monumentos funerarios que guardan los restos mortales de algunos obispos del pasado.

La nave izquierda de la Catedral de Cefalù. A la izquierda se parte del monumento funerario dedicado al abad Nicola Stizzia y, después, la estaua renacentista de la Virgen con el Niño. Al fondo se ve la prothesis (presbiterio izquierdo) en la cual se halla la Capilla del Santissimo Sacramento con su altar de plata repujada.

En esta nave izquierda se halla una de las principales obras de arte que ofrece la Catedral de Cefalù, la Virgen con el Niño esculpida por Antonello Gagini. De esta estatua existe una copia, custodiada al interior del Santuario de Gibilmanna, que algunas fuentes atribuyen al mismo Gagini.

La estatua renacentista de la Virgen con el Niño, obra de Antonello Gagini. En el basamento puede verse un releve que representa el Tránsito de María.

La estatua de la Patrona de Cefalù (Virgen de Gibilmanna) situada en una capilla del Santuario de Gibilmanna.

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Nave derecha

A lo largo de la nave derecha de la catedral se hallan dos monumentos funerarios. El más conocido de ellos, el primero, está dedicado al Obispo Castelli y fue creado por el escultor Leonardo Pennino que estuvo activo durante la primera mitad del '800.

La nave derecha de la catedral, en primer plano el monumento funerario dedicado al Obispo Castelli. Al fondo se ve el diaconicón en el cual recién se ha instalado un altar de aspecto barroco.

Cerca del transepto se halla una reducida exposición de columnas, capiteles y paneles de mosaico que pertenecieron al púlpito del siglo XII (que espera ser recompuesto). Entre ellos se encuentra una pila bautismal de gran tamaño, esculpida en un bloque monolítico de piedra lumachella extraída de la Rocca di Cefalù (es la misma piedra color gris oscuro usada en la pavimentación de las calles del casco antiguo de la ciudad). La pila, creada por artistas árabes en el siglo XII, está decorada con unos animales mitológicos.

La pila bautismal de la catedral con detrás el monumento funerario dedicado al obispo Gioacchino Castello. En la imagen se ven elementos que pertenecieron al púlpito del siglo XII: columnas, capiteles y uno de los tres paneles de mosaico expuestos en esta nave derecha (los tres presentan grandes similitudes con los de la Capilla Palatina de Palermo).

Al principio de la nave, como en el caso de la nave izquierda, se halla un portal lateral que, en este caso, se abre a un pequeño patio exterior que da a la Via Passafiume. Este acceso lateral al interior del edificio presenta, al interior y al exterior, unas rampas que facilitan el acceso a los carritos de bebe y a las personas con reducida movilidad.

El portal lateral derecho con la rampa de acceso.

La nave derecha vista desde el transepto.

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Transepto

El transepto de la Catedral destaca desde el exterior del edificio por su mole y por su altura, la misma de las torres de la fachada (sin contar con la sobre-estructura del siglo XV). El piso se encuentra en un plano ligeramente más elevado, de unos tres peldaños, con respecto a las naves. El acceso al transepto de la catedral está vedado a los visitantes, aún así asomándose desde las naves, central y laterales, es posible apreciar sus características. Desde el interior puede verse su cobertura en bigas de madera, similar a la de las naves, y una doble hilera de ventanas que sigue el perímetro de los dos brazos del transepto (ver, en el apartado dedicado al exterior de la catedral, la imagen del transepto secada desde la Via Francavilla). Estas ventanas son de dos tipos. Las de la primera hilera son ventanas sencillas y alargadas, cuya función es proporcionar luminosidad al interior. La segunda hilera la componen unos ajimeces de altura más reducida cuya función es, también, decorativa.

El techo del transepto, separado en tres tramos por los dos arcos apuntados que separan el centro de los laterales. Se nota el detalle decorativo de las columnas injertadas en las esquinas de la estructura portante del edificio, detalle común a otras edificaciones de la época (ver Catedral de Palermo.

En ambos brazos del transepto se hallan las dos áreas llamadas, en las iglesias bizantinas, prothesis (izquierda) y diaconicón (en un principio la catedral fue construida para oficiar el culto ortodoxo). Ambos espacios están comunicados a través de unos arcos con el ábside-presbiterio, llamado Bema en las iglesias bizantinas. Todo este conjunto forma la cabecera triábsidal de esta catedral. Al interior de la prothesis se halla la Capilla del Santísimo Sacramento con su altar de plata repujada creado en Palermo durante el siglo XVIII, cuando el arte de los orfebres de la capital de Sicilia llegó a su ápice. En la pilastra del transepto que separa esta capilla del presbiterio se halla, ubicada en un nicho creado en 1619, una escultura del '500 que representa el Árcangel Gabriel. Bajo la estatua de Gabriel se encuentra otro monumento funerario, dedicado al Obispo Marco Antonio Gussio (1650). Junto e este monumento, mirando hacia el interior de la Capilla del Santissimo Sacramento, se puede ver la estatua del Obispo Giovanni Sergio (1827), creada por Leonardo Pennino.

La Capilla del Santísimo Sacramento con el altar de plata instalado en el ábside izquierdo de la Catedral (se ve parte de la pared derecha del presbiterio con sus mosaicos del siglo XII). En este brazo izquierdo del transepto, más decorado del derecho, se halla el órgano de la catedral, apenas visible en la imagen.

El brazo derecho del transepto a diferencia del izquierdo se halla algo espolio y, evidentemente, en fase de arreglo. En su extremo se halla el coro y, detrás, una cortina que esconde un área aún por arreglar.

El brazo derecho del transepto (en la pared derecha del diaconico se ve otro monumento funerario).

En el ábside del diaconico se halla el altar barroco dedicado a la Inmaculada Concepción. La pilastra que le separa del presbiterio también presenta un nicho que, en este caso, muestra la estatua de la Anunciación de la Virgen.

El diaconico de la Catedral de Cefalù con el altar dedicado a la Inmaculada Concepción. En el centro de la imagen (en el nicho de la pilastra) se ve la Anunciación de la Virgen. A la izquierda se ven algunas de las estatuas que decoran la pared del presbiterio. En la imagen se ven también los dos arcos que comunican entra si el Bema (presbiterio) con el Protesis (Capilla del Sacramento) y el Diaconico.

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Presbiterio y ábside

El conjunto formado por presbiterio y ábside constituye, sin duda, el área de mayor interés de toda la catedral. Sus paredes rectas, colindantes con Protesis y Diaconico están decoradas con frescos y estatuas de estuco. En principio el presbiterio hospedaba el trono real, a la izquierda, y el trono episcopal, a la derecha; ambos mirando hacia el Cristo Pantocrátor.

El conjunto presbiterio-ábside de la Catedral de Cefalù.

El altar de bronce recubierto por laminas de oro es del siglo pasado (1992). Detrás de el se halla, en tamaño natural, una preciosa cruz de madera (1468) pintada por ambos lados. En un lado muestra el Cristo en la Cruz, en el otro la Resurrección.

Cristo en la Cruz.

La Resurrección de Cristo.

Sobre la cruz se hallan los mosaicos más antiguos de la Catedral. Flanqueando la ventana se hallan representados los Doce apóstoles, con sus nombres escritos en griego. En el plano superior, justo sobre la ventana, se halla la Virgen representada en el acto de orar, siendo rodeada por cuatro arcángeles.

Los mosaicos del ábside.

En la media cúpula del ábside se halla el Cristo Pantocrátor. La mano derecha del Cristo bendice con los tres dedos centrales ligeramente curvados, mientras el pulgar y el meñique, tocándose, forman un circulo con la palma de la mano, como se usaba en el ritual bizantino. Su mano izquierda sostiene las Sagradas Escrituras escritas en lengua griega y latina. El versículo representado reza: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la luz de la vida" (Juan 8:12).

El Cristo Pantocrátor de la Catedral de Cefalù.

En la bóveda más cercana al ábside se puede ver la característica representación de Querubines, con las alas cruzadas, y de Serafines. En la bóveda más externa quedan unas decoraciones de frescos y estucos que se remontan al '600.

Los mosaicos de la bóveda del presbiterio.

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Algo de historia

El origen de la Catedral de Cefalù está ligado, según los relatos tradicionales, a un viaje por mar que hizo el rey Ruggero II de Sicilia, desde Salerno, cerca de Nápoles, hacia Palermo. Durante la navegación el barco fue sorprendido por una fuerte tormenta. Temiendo por su vida, y por la de sus hombres, Ruggero hizo voto al Salvador con la promesa de construir una iglesia en el lugar en que lograsen tocar tierra a salvo. Desembarcado en Cefalù, cumplió con su voto dando así comienzo a la construcción de la Catedral de Cefalù, dedicada al Salvador.

La playa de Cefalù

Sucesivamente el rey tomó la decisión de hacer de la catedral el mausoleo de la familia real. Al año 1145 se remonta la documentación relativa a la colocación, al interior del templo, de dos sarcófagos de pórfido, ubicados en los extremos del transepto. Uno de ellos sería destinado a recibir sus restos mortales, el otro tal vez los de su sucesor.

Los trabajos de construcción del Duomo comenzaron en el año 1131. Desde que se puso la primera piedra (domingo 7 de junio de 1131), el cuidado de los edificios y el oficio de las ceremonias religiosas, por voluntad de Ruggero, fue encomendado a los Canónigos regulares de San Agustín. Esos religiosos, puesto que en la iglesia se oficiaba el ritual bizantino, tuvieron también que ejercer en calidad de mediadores entre las culturas latina y griega. No se conoce con seguridad la fecha en la que los trabajos de construcción finalizaron, aunque se da por sentada la finalización de una primera fase de las obras ya en el año 1170*. A este mismo periodo de tiempo (1131-1166) corresponde la construcción del Claustro. Después de esta fecha, los trabajos en la catedral seguirán a lo largo de todo el siglo y continuarán en el siguiente hasta el 1267. Este año el Cardenal Rodolfo, enviado en Sicilia por el Papa Clemente IV, ofició la ceremonia de consagración de la Catedral.

* Aquel año los canónigos agustinianos solicitaron el traslado de los restos mortales de Ruggero II, en cumplimiento de su voluntad, para ponerlos en uno de los dos sarcófagos guardados en el interior del templo. Sin embargo sus restos nunca serán trasladados desde Palermo, donde aún siguen descansando al interior de la catedral.

El proyecto originario del edificio iba a ser inspirado a la arquitectura románica, aún adaptándola a las exigencias del culto bizantino. En un principio, el proyecto preveía una estructura más imponente aún de la que, al final, se llegó a realizar. Cuando sobrevino la muerte de Ruggero, tan solo el conjunto formado por ábside presbiterio y transepto había sido construido. Este conjunto es el único que se ha llegado a completar respetando el proyecto originario. Se puede comprobar esto visitando el edificio, al observar su manifiesta diferencia con los demás sectores del edificio. A esta época se remontan los mosaicos del ábside, como atestigua la fecha presente en su base (1148), incluido el más conocido de ellos: el del Cristo Pantocrátor. Los mosaicos fueron creados por mano de obra que Ruggero trajo desde Constantinopla. Estos artistas tuvieron que amoldar su trabajo a una estructura arquitectónica más típica del norte de Europa, participando también ellos en esa fusión de estilos y culturas que sería la característica más sobresaliente de los años venideros.

A la muerte de Ruggero le sucedió al trono su hijo Guglielmo I, apodado "il malo" (1131-1166). Durante su reinado se afirmó, en la corte, la influencia de la cultura árabe (fueron los años que vieron la construcción de la Zisa). Sin embargo, y a pesar de que ya se había abandonado el ambicioso proyecto del padre, no faltaron los recursos para seguir, aún con sustanciales modificaciones, la construcción de la Catedral de Cefalù y de su Claustro. Durante el reinado de su sucesor, Guglielmo II apodado "il buono" (1153-1189), los principales recursos artísticos y creativos fueron canalizados hacia las Catedrales de Monreale y Palermo, cuya construcción se emprendió bajo su reinado. Mientras tanto en Cefalù era la mano de obra local que terminaba la construcción del Duomo.

En el siglo siguiente, el emperador Federico II hizo trasladar los dos sarcófagos de pórfido, para si y para su padre Enrique VI, hasta la Catedral de Palermo, donde aún permanecen. En la segunda mitad del '400 (1484) se construyó el pórtico de la fachada, mientras que de la segunda mitad del siglo siguiente (1585) es la creación del zócalo frente al templo y de su gran escalera piramidal, cubriendo el antiguo cementerio que sigue habiendo bajo su suelo. Los estucos que decoran el presbiterio, como es fácil suponer, se remontan al '600. En el '700 se reformaron las dos naves laterales, que adquirieron entonces su actual aspecto. A este siglo se remonta el altar de plata (1767), creado por artistas palermitanos, ubicado en la capilla del Santissimo Sacramento. A partir del siglo diecinueve las intervenciones serán más bien dirigidas a trabajos de restauro.

Los cristales pintados que, representando escenas bíblicas, decoran las 42 ventanas que iluminan su interior, son la última aportación a la catedral y se remontan a finales del '900. Los mosaicos bizantinos han sido restaurados en el año 2001

Información practica

La Catedral de Cefalù abre a las visitas todos los días, con diferente horarios en los meses de temporada turística alta y baja. De abril a octubre abre desde las 08:00h hasta las 18:00h, de noviembre a marzo abre por la mañana de 08:00h a 13:00h y por la tarde de 15:30h a 17:00h.

El Claustro de la Catedral abre también con un horario distinto según temporada. De abril a octubre abre todos los días desde las 10:00h hasta las 13:00h y desde las 15:00h hasta las 18:00h. De noviembre a marzo abre solo por las mañanas, desde las 10:00h hasta las 13:00h, en esta época del año los domingos y festivos permanece cerrado, los sábados solo abre haciendo una reserva previa. La entrada cuesta 3€, los mayores de 65 años pagan 2€ al igual que los grupos de 10 o más personas. Es posible solicitar una visita guiada. No se permite hacer fotos en el interior.

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