Las Madonia son una cadena montañosa que ocupa toda el área oriental de la Provincia de Palermo, siendo su geografía delimitada por el mar a norte, el río Pollina a este, la meseta central de Sicilia a sur y el río Imera a oeste. Su principal y única ciudad es Cefalù, importante centro turístico y balneario de la costa norte de Sicilia. Las Madonia representan una de las áreas naturales mejor conservadas de Sicilia. Recientemente han potenciado su oferta turística que se centra en dos aspectos principales:

Áreas pobladas, que incluyen un conjunto de pintorescos pueblos y su entorno rural, incluida la oferta turística de Turismo Rural y B&B que, después de haber recibido muy buena aceptación por parte de la población isleña, sobre todo de las grandes ciudades, está conquistando un buen segmento del turismo nacional e internacional.

Áreas naturales, protegidas gracias a la creación del Parque de las Madonias, instituido el día 9 de noviembre de 1989, que ofrecen la posibilidad de practicar varias actividades en contacto con la naturaleza, siendo la más practicada el senderismo.

Ruta de senderismo Collesano-Isnello
Cartel explicativo (con mapa) de la ruta de senderismo Collesano-Isnello, que atraviesa parte del Parque las Madonías. En la carretera SP9 se halla un área donde los excursionistas pueden dejar el vehículo para emprender su ruta en el sendero montañés.

Al centro de las Madonía se halla un conjunto de montes cuya altura roza los 2.000 metros (los mas altos de Sicilia después del volcán Etna). Los que superan los 1.800 metros de altura son: el Pizzo Carbonara (1979 m.), el Pizzo Antenna Grande (1977 m.) el Monte San Salvatore (1912 m.), el Monte Ferro (1906 m.), el Monte Quacella (1869 m.) y el Monte Alto (1819 m.). En la cumbre de este último se halla el Santuario della Madonna dell'Alto, al que suelen acudir excursionistas y creyentes (ver en Google Maps).

Este conjunto de montes constituye el corazón del Parco delle Madonie, escasamente habitado y atravesado por la carretera SP54 (Strada Provinciale n°54) que va desde Collesano (noroeste) hasta Petralia (sureste). A su alrededor se hallan unos centros habitados: Isnello, Gratteri, Collesano, Scillato, Polizzi Generosa, Castellana Sicula, Petralia Sottana, Petralia Soprana, Geraci Siculo, y Castebuono que, situado no muy lejos de Isnello, cierra el círculo. Estos municipios, al que se añaden Sclafani Bagni y Caltavuturo a suroeste y Pollina a noroeste, representan las áreas pobladas del parque cuya reglamentación incluye una gestión controlada de las actividades humanas (cultivos tradicionales y ganadería).

Piazza Castello en Castelbuono
Una vista de Castelbuono, con el trasfondo de las Madonia, desde la entrada del Castillo Ventimiglia. Abajo se ve la Piazza Castello en la cual se asoma la iglesia de la Annunziata.

Las Madonia poseen también su identidad cultural, desde tiempos remotos asociada con la cristianización del área, que se atribuye a la obra evangelizadora de San Gregorio Magno (540-604). Como San Benito, considerado el fundador del Monacato en Occidente, Gregorio fue vástago de la Gens Anicia, una noble familia romana que poseía importantes extensiones de tierras en las Madonia. Antes de ser nombrado Papa, Gregorio donó casi todas sus propiedades a los habitantes de la zona que estuvieran dispuestos a trabajar en ellas y además impulsó la fundación del primer monasterio de Gibilmanna. La difusión de la Fe Cristiana fue tal que ya en el año 680 aparecen las primeras menciones del Obispado de Cefalù. Después de la etapa Musulmana, durante la cual las instituciones monásticas y las iglesias sufrieron cierto abandono, el culto Cristiano volvió a la isla con la llegada de los Normandos. Ruggero II, el fundador de la Catedral de Monreale, quiso que se restaurara la Diócesis de Cefalù la cual desde entonces (siglo XII) se identifica con el territorio de las Madonia, ejerciendo la ciudad de capital religiosa, cultural y económica de toda la comarca.

Basilica Menor de San Pedro en Collesano
La Basilica Minore di San Pietro (1548) de Collesano, con su órgano barroco de 1627, cuyo restauro ha finalizado en 2007.

Desde los tiempos de San Gregorio Magno, la difusión del Monacato Benedictino conllevó en las Madonia, como en el resto de Europa, la difusión de una nueva tecnología agrícola y artesana basada en el libre trabajo de los individuos (no en la esclavitud) y en el utilizo inteligente de los recursos naturales (en este aspecto la regla de San Benito tiene uno apartados que más se parecen a un manual del pequeño emprendedor que a un texto religioso). Como testimonia la sección etnográfica del museo anexo al Santuario de Gibilmanna (la Sala III del Museo Frà Giammaria da Tusa), los habitantes de los pueblos de las Madonía, a lo largo de los siglos, han ido perfeccionando la explotación de sus recursos naturales creando un área económica autosuficiente que, además, podía abastecer otros mercados a través de los pequeños puertos de la costa. Algunos de sus productos tradicionales, como el Maná de la Madonia, están hoy muy apreciados por los turistas que, poco a poco, están descubriendo esta parte de Sicilia.

Panorámica de Isnello
Una panorámica parcial de Isnello, con la cañada del arroyo, sacada desde el portal de la iglesia de Santa Maria Maggiore. Se ve el empinado sendero empedrado que conduce a la iglesia del '300 y a las ruinas del castillo medieval