La entrada al conjunto monumental de San Giovanni degli Eremiti, en la Via dei Benedettini.

El conjunto de San Giovanni degli Eremiti (ubicación), formado por el claustro del antiguo convento y por su iglesia, es uno de los lugares monumentales más conocidos de Palermo. La iglesia es uno de los ejemplos más reconocidos del arte normando-árabe-bizantino y recientemente ha sido declarada, con otros siete monumentos de la capital (más dos en Monreale y otros tantos en Cefalù), patrimonio de la Unesco.
Situado en pleno centro urbano y sin embargo aislado de su entorno, se encuentra edificado sobre una elevación del terreno, originada por una plataforma caliza que le sitúa casi a la misma altura del Palacio de los Normandos con el cual, en la época de su fundación, tuvo una relación muy estrecha.

El conjunto monumental incluye la iglesia conventual, el claustro del antiguo convento y una sala de oración, visible desde la Via dei Benedettini y colindante con la iglesia de San Giorgio in Kemonia. La iglesia está rodeada por un apacible jardín que invita a disfrutar por unos instantes de la paz que brinda este lugar.

Exterior y claustro

El jardín de San Giovanni degli Eremiti con la entrada del claustro al fondo (detrás se ven las almenas del Palacio de los Normandos).

El sencillo exterior de San Giovanni degli Eremiti se reconoce desde la Via dei Benedettini. Con sus volúmenes geométricos y sus cúpulas rojas, cautiva la imaginación de los visitantes. El simbolismo de la estructura refleja unos conceptos comunes a las culturas mediterráneas del tiempo, la árabe y la bizantina, según el cual los cuerpos cuadrados del edificio representan la Tierra. Sobre ellos las estructuras esféricas de las cúpulas representan el Cielo.

La fachada de San Giovanni degli Eremiti con su campanario, situado sobre el brazo derecho del transepto.

El claustro del convento, cuya creación es posterior a la iglesia, se remonta al siglo XIII. Fue creado frente al edificio del convento, del que hoy no quedan restos, que se ubicaba a norte del conjunto, hacia el Palacio de los Normandos. Al centro del claustro, repleto de árboles y plantas, se halla un pozo cuyas orígenes se remontan a la antigüedad. Situándose cerca de la esquina noroeste del claustro se puede disfrutar de una bonita vista de las cúpulas de la iglesia. Desde este ángulo puede verse también el campanario de la colindante iglesia de San Giuseppe Cafasso, desde el cual se han tomado muchas de las imágenes que salen en las postales dedicadas a este lugar.

Vista del claustro de San Giovanni degli Eremiti con el campanario de la iglesia al fondo.

El interior del claustro con el antiguo pozo.

Vista tradicional del claustro de San Giovanni degli Eremiti, desde su esquina noroeste, con detrás las cúpulas rojas de la iglesia.

Otra vista del claustro de San Giovanni degli Eremiti que incluye el campanario barroco de San Giuseppe Cafasso (a la derecha).

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Interior

El interior de la iglesia conventual de San Giovanni degli Eremiti se desarrolla sobre una planta de Cruz de tau (ver el conjunto desde arriba). Su espacio interior se compone de cinco cuerpos, conectados entre si por altos arcos apuntados y cubiertos por otras tantas cúpulas. Dos de estos cuerpos, los más grandes, pertenecen a la única nave de la iglesia. Los otros tres cuerpos, con base de igual tamaño entre si pero de altura decreciente de izquierda a derecha, constituyen el transepto. En el más alto de estos tres cuerpos, el de la izquierda, se halla el campanario.

El interior de San Giovanni degli Eremiti. El suelo del transepto en parte está ausente, la pasarela permite conectar con el brazo derecho del transepto desde el cual se accede a la sala de oración. La ventana del ábside, que se ve al fondo, se abre a la Via dei Benedettini.

El lado izquierdo del transepto, situado bajo el campanario, no es accesible debido a la presencia de unas excavaciones arqueológicas. Al lado derecho, cuya pavimentación aún se conserva, se puede acceder por medio de una pasarela desde la cual se puede ver la estructura de dos de las tres cúpulas del transepto.

El transepto de San Giovanni degli Eremiti visto desde el brazo derecho. El brazo izquierdo, visible al fondo, no es accesible.

Dos de las tres cúpulas de la iglesia. La más baja, a la derecha del transepto, y la central (en la imagen queda a la izquierda). La cúpula más alta, la del campanario, está situada sobre el brazo izquierdo del transepto y no puede verse desde el interior.

Desde este lado del transepto se accede a la sala de oración, restaurada en 1880. Su origen se remonta a la época islámica de la cual quedan las estrechas ventanas que se abren en la sala y que, ya en época cristiana, fueron enmarcadas dentro de unos arcos apuntados.

La sala de oración tal y como aparece al entrar desde el transepto.

La sala de oración vista desde la pared del fondo. A la izquierda está el portal que da al exterior, al fondo la puerta que conecta con el brazo derecho del transepto.

La cobertura originaria de la sala se ha derrumbado en el transcurso del tiempo y fue reconstruida en el siglo XIX. En la pared este, cuyo exterior se ve desde la Via dei Benedettini, quedan los restos de un fresco que representa la Virgen entre San Juan y San Hermes de Grecia.

Fresco que representa Virgen entre San Juan y San Hermes de Grecia.

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Algo de historia

La fundación del convento se remonta al siglo VI, siendo fundado por Gregorio Magno que le dedicó a San Hermes de Grecia. El lugar escogido para la construcción del convento, en la orilla sur del río Kemonia, ya había hospedado una anterior edificación creada sobre una cueva en la cual se hallaba un manantial subterráneo. Con la llegada de los Árabes a Sicilia el convento será destruido y suplantado por una mezquita que, a su vez, será suplantada por la actual iglesia cuando los Normandos conquistarán la isla. Después de estos acontecimientos el convento será fundado por segunda vez y dedicado a San Juan el Evangelista (San Giovanni) y a San Hermes (San Ermete). Del nombre italiano de ambos Santos, deformando con el pasar del tiempo la pronunciación del segundo, nacerá el nombre de San Giovanni degli Eremiti. Durante el reinado de Ruggero II de Sicilia (1130-1154) el convento fue encomendado a la Orden Benedictina, cuyos frailes gozaban de una gran consideración entre la realeza. En aquel entonces el Abad del convento solía oficiar la misa dominical en la Capilla Palatina, dentro del Palacio Real, siendo además el confesor personal del mismísimo rey.

Las marcas dejadas por los edificios adosados al exterior de la iglesia que fueron retirados durante el restauro del 1880.

Después de esta época de auge (siglos XII y XIII), el convento y la iglesia fueron perdiendo importancia. A partir del siglo XVI, los edificios fueron absorbidos por nuevas edificaciones particulares que fueros surgiendo a su alrededor. En el año 1880 comenzaron unas obras de restauro cuya finalidad fue devolver el conjunto a su aspecto originario. Estas obras conllevaron la demolición de las construcciones particulares, cuyos restos aún pueden verse en algunos muros, y a la creación del jardín que se halla al pie de la calle adornado, según el gusto de la época, con plantas de origen exótico. A este periodo se remontan las escaleras de piedra que, desde finales del '800, son transitadas por los turistas de distintas nacionalidades que acuden a visitar el conjunto de San Giovanni degli Eremiti.

El portal de la sala de oración que da al jardín.

El mismo portal visto desde el jardín.

Informacción practica

La iglesia y el claustro de San Giovanni degli Eremiti estan abiertos al público todos los días según los siguientes horarios:
lunes y festivos desde las 09:00h hasta las 13:00h.
Los demás días de la semana desde las 09:00h hasta las 18:30h.
El precio del billete es de 6€ con reducción del 50% para niños, estudiantes y profesores.

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